Trocanteritis: Causas, Síntomas y Tratamiento con Fisioterapia Avanzada
El dolor en la parte lateral de la cadera que empeora al dormir de lado, al subir escaleras o tras caminar, puede ser síntoma de trocanteritis. Esta patología, aunque muy común (especialmente en mujeres entre 40 y 60 años), es frecuentemente mal diagnosticada o confundida con otros problemas de cadera. En Clínica Xalus diagnosticamos y tratamos la trocanteritis con técnicas avanzadas que incluyen ecografía, Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) y programas específicos de ejercicios terapéuticos que resuelven el problema de forma definitiva.
¿Qué es la trocanteritis?
La trocanteritis, también llamada síndrome de dolor trocantéreo mayor o bursitis trocantérea, es un conjunto de condiciones que causan dolor en la parte lateral de la cadera, específicamente en la región del trocánter mayor del fémur.
Anatomía del trocánter mayor. El trocánter mayor es una prominencia ósea en la parte superior y lateral del fémur (hueso del muslo), que se puede palpar en la zona lateral de la cadera. Es el punto de inserción de varios músculos importantes, especialmente los glúteos medio y menor, y los rotadores externos de la cadera.
Entre el trocánter mayor y los tejidos blandos que lo rodean existen varias bursas (pequeñas bolsas llenas de líquido) que actúan como amortiguadores, reduciendo la fricción entre los tendones y el hueso. Las principales son la bursa trocantérea superficial y la bursa trocantérea profunda.
¿Qué estructuras pueden estar afectadas?
Tradicionalmente, el término "bursitis trocantérea" sugería que el problema era principalmente una inflamación de la bursa. Sin embargo, estudios recientes con ecografía y resonancia magnética han revelado que en la mayoría de los casos, el problema principal es una tendinopatía (degeneración del tendón) de los músculos glúteo medio y menor en su inserción en el trocánter mayor, similar a lo que ocurre en el hombro con el manguito rotador.
Por tanto, la trocanteritis puede incluir:
- Tendinopatía del glúteo medio y/o menor
- Bursitis trocantérea (inflamación de la bursa)
- Síndrome de fricción de la banda iliotibial
- Desgarros parciales de los tendones glúteos
- Combinaciones de las anteriores
Síntomas característicos de la trocanteritis
La trocanteritis presenta un cuadro clínico muy típico:
Dolor en la parte lateral de la cadera. El síntoma principal. El dolor se localiza específicamente sobre el trocánter mayor, en la cara lateral de la cadera, aproximadamente donde apoya el cinturón del pantalón. Puede irradiarse hacia abajo por la cara lateral del muslo, pero nunca por debajo de la rodilla (esto ayuda a diferenciarlo de la ciática).
Dolor nocturno al dormir de lado. Uno de los síntomas más característicos e incapacitantes. El dolor aumenta significativamente al acostarse sobre el lado afectado, interfiriendo con el sueño. Muchos pacientes deben dormir con una almohada entre las piernas o solo pueden dormir sobre el lado sano.
Dolor al subir escaleras. Especialmente al subir escalones, el dolor se intensifica. Bajar suele ser menos doloroso. Esto se debe a que subir requiere una activación importante del glúteo medio para estabilizar la pelvis.
Dolor al estar de pie sobre una pierna. Ponerse un pantalón o calcetín estando de pie resulta doloroso porque requiere mantener el equilibrio sobre la pierna afectada.
Dolor al levantarse desde sentado. Especialmente desde sillas bajas o después de estar sentado durante períodos prolongados. La rigidez inicial empeora el dolor.
Dolor al cruzar las piernas. El movimiento de aducción (llevar la pierna hacia la línea media) aumenta la compresión sobre el trocánter y genera dolor.
Dolor al caminar distancias largas. Los primeros pasos pueden ser tolerables, pero el dolor aumenta progresivamente con la caminata. Después de caminar, el dolor puede persistir durante horas.
Sensibilidad a la palpación. Dolor muy localizado al presionar directamente sobre el trocánter mayor. Es posible identificar un punto exacto de máximo dolor.
Ausencia de limitación del movimiento de cadera. A diferencia de la artrosis de cadera, en la trocanteritis el rango de movimiento de la articulación suele estar conservado, aunque el movimiento pueda ser doloroso.
Causas de la trocanteritis
La trocanteritis es una lesión por sobrecarga, no por un traumatismo único. Múltiples factores pueden contribuir:
Sobrecarga de los músculos glúteos. El glúteo medio es fundamental para estabilizar la pelvis durante la marcha. Cuando trabaja en exceso, sus tendones pueden sobrecargarse y degenerar. Situaciones que aumentan la carga: aumento súbito de la actividad física (especialmente caminar o correr), subir cuestas o escaleras frecuentemente, llevar cargas pesadas en un solo lado.
Debilidad del glúteo medio. Paradójicamente, tanto el sobreuso como la debilidad pueden causar trocanteritis. Un glúteo medio débil debe trabajar más intensamente de lo normal para cumplir su función, fatigándose y sobrecargándose rápidamente.
Factores biomecánicos
Dismetría de miembros inferiores. Diferencia de longitud entre las piernas (incluso 0.5-1cm puede ser relevante). La pierna más larga trabaja más para mantener el equilibrio, sobrecargando el glúteo medio.
Desviaciones de la pisada. Pronación excesiva del pie (el pie "se cae hacia dentro") o supinación pueden alterar la biomecánica de toda la extremidad inferior, aumentando la carga sobre el trocánter.
Alteraciones pélvicas. Rotación anterior de la pelvis, basculación pélvica, asimetrías en la altura de las crestas ilíacas. Estas alteraciones modifican el ángulo de trabajo de los glúteos.
Genu varo o valgo. Desviaciones de las rodillas (rodillas en "O" o en "X") alteran las fuerzas sobre la cadera.
Síndrome de fricción de la banda iliotibial. La banda iliotibial (cintilla iliotibial) es una banda fibrosa que recorre la cara lateral del muslo desde la cadera hasta la rodilla. Cuando está tensa, puede friccionar sobre el trocánter mayor, especialmente durante la marcha o la carrera, causando irritación de la bursa y los tendones.
Traumatismos. Caídas directas sobre la cadera, golpes laterales. Aunque menos frecuente, un traumatismo puede desencadenar el proceso.
Cambios hormonales. La menopausia se asocia con mayor incidencia de trocanteritis. Los cambios hormonales afectan a la calidad de los tendones y aumentan el riesgo de tendinopatías.
Obesidad o sobrepeso. El aumento del peso corporal incrementa la carga sobre las articulaciones y los tendones. Además, el tejido adiposo alrededor del trocánter puede aumentar la compresión sobre las bursas.
Cirugías previas de cadera. Especialmente prótesis de cadera, que pueden alterar la biomecánica normal y predisponer a trocanteritis.
Artritis o artrosis de cadera. La alteración de la mecánica articular por estos procesos puede sobrecargar los tejidos periarticulares.
Enfermedades inflamatorias. Artritis reumatoide, espondilitis anquilosante pueden causar inflamación de las bursas.
Factores de riesgo especiales en corredores. Incremento brusco del volumen de entrenamiento, correr en superficies inclinadas (playa, carreteras con peralte), cambio reciente de zapatillas, técnica de carrera deficiente con exceso de pronación o caída de cadera.
Diagnóstico en Clínica Xalus
Exploración clínica
Palpación del trocánter mayor. Dolor muy localizado a la presión directa sobre el punto de máximo dolor. Podemos identificar puntos gatillo en los músculos glúteos.
Pruebas funcionales específicas
Test de Trendelenburg. El paciente se mantiene sobre la pierna afectada. Si el glúteo medio está débil, la pelvis del lado no apoyado desciende (signo de Trendelenburg positivo).
Test de abducción resistida. Tumbado de lado, el paciente intenta separar la pierna contra resistencia. Reproduce el dolor y muestra debilidad.
Test de rotación externa resistida. La resistencia a la rotación externa de la cadera puede reproducir el dolor, indicando afectación del glúteo menor o rotadores externos.
Test FABER (Flexión, ABducción, Rotación Externa). Se coloca la pierna en posición de "4" (talón sobre rodilla contraria). Dolor en la zona trocantérea (no inguinal) sugiere trocanteritis.
Test de aducción cruzada. Llevar la pierna afectada cruzándola sobre la otra. Aumenta la compresión sobre el trocánter y reproduce el dolor.
Diagnóstico por ecografía
La ecografía musculoesquelética es fundamental para un diagnóstico preciso:
Visualización de los tendones glúteos. Podemos identificar engrosamiento del tendón (indicativo de tendinopatía), áreas hipoecoicas (zonas de degeneración), desgarros parciales o completos y calcificaciones.
Evaluación de las bursas. Visualizamos si hay aumento de líquido en la bursa (bursitis), engrosamiento de las paredes de la bursa.
Valoración de la banda iliotibial. Identificamos engrosamiento o signos de fricción.
Cuantificación del daño. Medimos el tamaño de los desgarros si existen, el grado de degeneración tendinosa.
Diagnóstico diferencial. La ecografía ayuda a descartar otras patologías: fractura de estrés del cuello femoral, artrosis de cadera avanzada, tumores óseos, patología intraarticular de cadera.
Guía para tratamientos. Permite aplicar con precisión tratamientos como la EPI directamente en la zona lesionada.
Esta combinación de exploración clínica y ecografía nos permite un diagnóstico exacto que guía el tratamiento óptimo.
Tratamiento conservador de la trocanteritis
La gran mayoría de los casos de trocanteritis se resuelven con tratamiento conservador. En Clínica Xalus aplicamos un protocolo integral:
Fase 1: Control del dolor e inflamación (semanas 1-2)
Modificación de actividades. Evitar las actividades que desencadenan el dolor: reducir temporalmente caminar largas distancias, evitar subir escaleras excesivamente, no dormir sobre el lado afectado (usar almohada entre piernas).
Crioterapia. Aplicación de hielo sobre el trocánter, 15-20 minutos, 3-4 veces al día. Especialmente útil después de actividades que han generado dolor.
Medicación. El médico puede prescribir antiinflamatorios orales en fase aguda para controlar el dolor. Sin embargo, no resuelven la causa del problema.
Terapia manual suave. Masaje superficial de la zona, drenaje linfático para reducir el edema, técnicas de liberación miofascial en la banda iliotibial y musculatura lateral del muslo.
Fase 2: Tratamientos específicos (semanas 2-6)
Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI). Para casos con degeneración tendinosa confirmada por ecografía, la EPI es muy efectiva. Guiados por ecografía, aplicamos una corriente galvánica directamente en el tejido degenerado del tendón. Esto genera una respuesta inflamatoria controlada que activa la regeneración del tendón. Protocolo típico: 3-5 sesiones separadas por 10-15 días. Muchos pacientes experimentan mejora significativa tras las primeras sesiones.
Ondas de choque extracorpóreas. Alternativa o complemento a la EPI. Las ondas de choque estimulan la neovascularización, reducen el dolor y activan la regeneración del tendón. Especialmente útiles cuando hay calcificaciones. Protocolo: 3-5 sesiones semanales. Efectividad demostrada científicamente del 70-80%.
Indiba Activ (radiofrecuencia). Aumenta la circulación, reduce la inflamación de la bursa y acelera la regeneración tisular. Útil antes y después de ejercicios terapéuticos.
Punción seca. Para tratar puntos gatillo en el glúteo medio, tensor de la fascia lata y banda iliotibial que puedan estar contribuyendo al dolor.
Infiltraciones. En casos con bursitis importante que no responde al tratamiento conservador, el médico puede considerar infiltración con corticoides. Sin embargo, esto es sintomático y no resuelve el problema de base (la tendinopatía). Debe combinarse siempre con ejercicios de rehabilitación.
Fase 3: Fortalecimiento y corrección biomecánica (semanas 4-12)
Fortalecimiento del glúteo medio. Fundamental para resolver el problema de forma definitiva.
Ejercicio de abducción de cadera en decúbito lateral. Tumbado de lado con la pierna inferior flexionada, eleva la pierna superior manteniendo la cadera y rodilla extendidas. Mantén 3-5 segundos arriba. 3 series de 15 repeticiones. Progresar añadiendo peso en el tobillo.
Ejercicio de abducción con banda elástica. De pie, con banda elástica alrededor de los tobillos, separa la pierna lateralmente contra la resistencia. 3 series de 15 repeticiones.
Marcha lateral con banda. Banda alrededor de los tobillos, realiza pasos laterales manteniendo tensión constante en la banda. 3 series de 10 pasos en cada dirección.
Puente glúteo unipodal. Tumbado boca arriba, una pierna extendida, eleva la pelvis apoyándote en una sola pierna. Mantén 5 segundos. 3 series de 10 repeticiones.
Sentadilla a una pierna (pistol squat asistido). Con apoyo en pared o TRX, realiza flexión de rodilla sobre una pierna. Progresión avanzada del fortalecimiento.
Ejercicio "clamshell" o concha. Tumbado de lado, rodillas flexionadas, pies juntos. Abre la rodilla superior manteniendo los pies juntos. 3 series de 20 repeticiones. Excelente para glúteo medio.
Fortalecimiento de rotadores externos. Los músculos rotadores externos (piramidal, obturadores, géminos) trabajan sinérgicamente con el glúteo medio. Con banda elástica, realizar rotación externa de cadera.
Liberación de la banda iliotibial. Automasaje con rodillo de foam o pelota específica a lo largo de la banda iliotibial. Aunque puede ser incómodo, es muy efectivo. 3-5 minutos cada pierna.
Estiramientos. Estiramiento del tensor de la fascia lata y banda iliotibial (posición de pie cruzando las piernas), estiramiento de glúteos (posición sentada cruzando tobillo sobre rodilla contraria), estiramiento de rotadores externos.
Corrección de factores biomecánicos. Si existe dismetría, valorar compensación con alzas. Análisis y corrección de la pisada. Trabajo de movilidad de cadera. Fortalecimiento de estabilizadores del core y pelvis.
Fase 4: Retorno a la actividad (semanas 8-16)
Reintroducción gradual de actividades. Si eres corredor, comenzar con caminata rápida, progresar a trote suave, finalmente correr a ritmo normal. Si la actividad era caminar, aumentar progresivamente la distancia.
Corrección de la técnica deportiva. En corredores, análisis de la técnica de carrera, corrección de asimetrías, trabajo de coordinación.
Prevención. Mantenimiento del fortalecimiento de glúteos 2-3 veces por semana indefinidamente, estiramientos regulares, progresión gradual de cualquier actividad nueva, calentamiento específico.
Ejercicios de prevención
Para prevenir la trocanteritis o evitar recaídas:
Rutina diaria de fortalecimiento. Dedica 10-15 minutos diarios a ejercicios de glúteo medio. Los ejercicios mencionados (abducción lateral, clamshell, puente unipodal) deben formar parte de tu rutina habitual.
Estiramientos post-actividad. Después de caminar, correr o actividades prolongadas, estira los glúteos, tensor de la fascia lata y banda iliotibial. 5-10 minutos pueden prevenir problemas.
Equilibrio muscular. No descuides otros grupos musculares. Fortalece también el glúteo mayor, cuádriceps, isquiotibiales y core. Un core fuerte reduce la carga sobre los glúteos.
Calentamiento adecuado. Antes de actividades deportivas, dedica 10 minutos a activar los glúteos: marcha lateral, sentadillas, activación específica de glúteo medio.
Automasaje regular. Utiliza rodillo de foam o pelota sobre la banda iliotibial, glúteos y musculatura lateral del muslo. 5 minutos, 3-4 veces por semana.
Evita estar sentado prolongadamente. Levántate cada hora, camina unos minutos. La sedestación prolongada debilita los glúteos.
Calzado adecuado. Utiliza calzado con buen soporte, especialmente si tienes pronación excesiva. Cambia el calzado deportivo regularmente (cada 600-800km en corredores).
Errores comunes en el tratamiento
Reposo absoluto prolongado. El reposo completo debilita aún más los glúteos, empeorando el problema a largo plazo. Debe ser reposo relativo: evitar lo que duele, pero mantener actividad adaptada.
Solo tratar el síntoma (bursa) ignorando la causa (tendinopatía y debilidad). Las infiltraciones repetidas sin rehabilitación no resuelven el problema.
No corregir factores biomecánicos. Si existe dismetría, pronación excesiva u otras alteraciones, no corregirlas perpetúa el problema.
Volver a la actividad demasiado pronto. La mejora del dolor no significa curación completa. Retomar actividades intensas prematuramente causa recaídas.
No mantener ejercicios de fortalecimiento. El fortalecimiento del glúteo medio debe mantenerse indefinidamente, no solo durante el tratamiento.
¿Cuándo considerar la cirugía?
La cirugía para trocanteritis es infrecuente, reservada para casos muy específicos:
- Falta de respuesta a tratamiento conservador bien ejecutado durante 6-12 meses
- Desgarros completos del glúteo medio con retracción significativa documentados por imagen
- Dolor incapacitante que impide actividades básicas de la vida diaria
- Calcificaciones grandes que no responden a ondas de choque
Los procedimientos quirúrgicos incluyen liberación de la banda iliotibial, bursectomía (extirpación de la bursa), reparación del glúteo medio si está desgarrado. Sin embargo, la rehabilitación post-quirúrgica es larga y el resultado no está garantizado, por lo que debe agotarse el tratamiento conservador.
Pronóstico
Con tratamiento adecuado, el pronóstico es muy favorable:
Casos agudos (menos de 3 meses): 85-90% de resolución completa con tratamiento conservador en 6-12 semanas.
Casos crónicos (más de 6 meses): 70-80% de mejora significativa con tratamiento que incluya EPI u ondas de choque más fortalecimiento específico en 12-16 semanas.
La clave está en la adherencia al programa de ejercicios. Los pacientes que realizan constantemente los ejercicios de fortalecimiento tienen tasas de éxito muy superiores.
Las recaídas son frecuentes si no se mantiene el fortalecimiento del glúteo medio y no se corrigen los factores biomecánicos. Por eso insistimos en que los ejercicios deben mantenerse indefinidamente como prevención.
Conclusión
La trocanteritis es una patología dolorosa y limitante, pero con excelente pronóstico cuando se trata adecuadamente. En Clínica Xalus combinamos diagnóstico ecográfico preciso, tratamientos avanzados como la Electrólisis Percutánea Intratisular y ondas de choque, con un programa estructurado de fortalecimiento del glúteo medio y corrección de factores biomecánicos.
El éxito del tratamiento requiere un enfoque integral que no solo alivie el dolor, sino que corrija la causa subyacente: la debilidad o sobrecarga del glúteo medio. La constancia en los ejercicios es fundamental para una recuperación completa y duradera.
No permitas que el dolor de cadera limite tu movilidad y calidad de vida. Un tratamiento profesional desde el inicio puede resolver definitivamente este problema.
¿Dolor en la cadera lateral que empeora al dormir de lado o subir escaleras?
En Clínica Xalus somos especialistas en el diagnóstico y tratamiento de la trocanteritis. Utilizamos ecografía de alta resolución para un diagnóstico preciso y aplicamos los tratamientos más efectivos: EPI, ondas de choque, Indiba y programas personalizados de fortalecimiento.
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