INDIBA para el Dolor Crónico: Artritis, Artrosis y Patologías Degenerativas
El dolor crónico articular afecta a millones de personas, limitando significativamente su calidad de vida y autonomía. Aunque las enfermedades degenerativas como la artrosis no tienen cura definitiva, sí existen tratamientos que pueden controlar el dolor, mejorar la movilidad y frenar la progresión del deterioro. En Clínica Xalus utilizamos la tecnología INDIBA Activ como pilar fundamental en el tratamiento del dolor crónico articular, ofreciendo a nuestros pacientes una alternativa efectiva que reduce la necesidad de medicación y mejora sustancialmente su funcionalidad.
Entendiendo el dolor crónico articular
El dolor crónico articular es aquel que persiste más de 3-6 meses, más allá del tiempo esperado de curación de una lesión aguda. A diferencia del dolor agudo (que es una señal de alarma útil), el dolor crónico se convierte en una enfermedad en sí misma.
Características del dolor crónico
Perpetuación del dolor. Los mecanismos de dolor se "autoperpetuán". El dolor genera cambios en el sistema nervioso que aumentan la sensibilidad al dolor (sensibilización central). Se crea un círculo vicioso: dolor → inactividad → debilidad muscular → más sobrecarga articular → más dolor.
Componente inflamatorio persistente. Aunque no siempre hay inflamación aguda visible (hinchazón), existe una inflamación de bajo grado persistente que mantiene el dolor y acelera el deterioro articular.
Impacto psicológico. El dolor crónico afecta el estado de ánimo (depresión, ansiedad), altera el sueño, reduce la capacidad funcional y limita la vida social. Este componente psicológico, a su vez, amplifica la percepción del dolor.
Deterioro progresivo. Si no se trata adecuadamente, el dolor crónico articular tiende a empeorar con el tiempo, llevando a mayor rigidez, más limitación funcional y mayor dependencia.
Artrosis: La enfermedad degenerativa más común
La artrosis (osteoartritis) es la enfermedad articular más frecuente, afectando a más del 30% de las personas mayores de 65 años. Es una enfermedad degenerativa donde el cartílago articular se va desgastando progresivamente.
Patofisiología de la artrosis
El cartílago articular es el tejido que recubre los extremos de los huesos en las articulaciones, actuando como amortiguador. En la artrosis, este cartílago se deteriora gradualmente. Las causas incluyen: envejecimiento natural (el cartílago pierde capacidad de regeneración), sobrecarga mecánica acumulada, traumatismos articulares previos, obesidad (aumenta la carga sobre las articulaciones), factores genéticos (predisposición familiar) y alteraciones biomecánicas (desalineaciones, pies planos, etc.).
Proceso degenerativo. Inicialmente el cartílago se ablanda y fisura. Progresivamente se va perdiendo grosor, quedando el hueso más expuesto. El hueso subcondral responde con esclerosis (se hace más denso) y formación de osteofitos (picos de hueso). La membrana sinovial se inflama crónicamente. Todo esto genera dolor, rigidez, crepitación y limitación progresiva del movimiento.
Localizaciones más frecuentes
Artrosis de rodilla (gonartrosis). La más frecuente y limitante. Causa dolor al caminar, subir escaleras, levantarse de sillas. Genera rigidez matutina, crepitación al mover la rodilla, inflamación intermitente y progresiva limitación para flexionar o extender completamente.
Artrosis de cadera (coxartrosis). Dolor en la ingle, cara lateral de la cadera o nalga. Dificultad para ponerse calcetines o zapatos, limitación progresiva de la movilidad y cojera característica.
Artrosis de manos. Afecta especialmente a mujeres post-menopáusicas. Dolor en las articulaciones de los dedos, deformidades (nódulos de Heberden y Bouchard), pérdida de fuerza de agarre y dificultad para tareas manuales finas.
Artrosis de columna (espondilartrosis). Degeneración de discos intervertebrales y articulaciones facetarias. Dolor lumbar o cervical crónico, rigidez, limitación de movimientos de la columna.
Artrosis de tobillo y pie. Menos frecuente, generalmente post-traumática. Dolor al caminar, hinchazón, rigidez.
Artritis reumatoide y enfermedades inflamatorias
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune donde el sistema inmune ataca las propias articulaciones, causando inflamación crónica.
Diferencias con la artrosis
Naturaleza: La AR es inflamatoria y autoinmune; la artrosis es degenerativa.
Edad de inicio: La AR puede aparecer a cualquier edad (incluso 20-40 años); la artrosis es más frecuente >50 años.
Patrón: La AR suele ser simétrica (ambas manos, ambas rodillas); la artrosis puede ser asimétrica.
Rigidez: En AR la rigidez matutina dura >1 hora; en artrosis <30 minutos.
Análisis: La AR tiene marcadores inflamatorios elevados (PCR, VSG, factor reumatoide); en artrosis suelen ser normales.
Síntomas de la artritis reumatoide
Dolor en múltiples articulaciones (especialmente manos, muñecas, pies). Inflamación visible (hinchazón, calor, enrojecimiento). Rigidez matutina prolongada. Fatiga generalizada. Deformidades articulares en fases avanzadas. Afectación de órganos internos en casos severos.
Otras artritis inflamatorias
Espondilitis anquilosante. Afecta principalmente la columna vertebral. Dolor lumbar inflamatorio, rigidez progresiva de la columna.
Artritis psoriásica. Asociada a la psoriasis cutánea. Puede afectar cualquier articulación.
Gota. Causada por cristales de ácido úrico en las articulaciones. Crisis de dolor muy intenso, especialmente en el dedo gordo del pie.
¿Cómo ayuda INDIBA en el dolor crónico articular?
INDIBA Activ actúa sobre múltiples mecanismos implicados en el dolor crónico:
Control de la inflamación crónica
Aunque puede parecer contradictorio que el calor reduzca la inflamación, INDIBA modula la respuesta inflamatoria de forma beneficiosa. Reduce los mediadores proinflamatorios (citoquinas como IL-1, IL-6, TNF-alfa), aumenta la producción de mediadores antiinflamatorios, mejora el drenaje de productos inflamatorios y reduce el edema sinovial (líquido en la articulación).
Analgesia (reducción del dolor)
INDIBA tiene un potente efecto analgésico a través de varios mecanismos. Bloquea la transmisión de señales de dolor a nivel local (teoría de la compuerta), modula la sensibilización central (el sistema nervioso central se vuelve menos reactivo al dolor), libera endorfinas (analgésicos naturales del cuerpo) y reduce la tensión muscular periarticular que amplifica el dolor.
Muchos pacientes reportan reducción significativa del dolor ya tras la primera sesión. Este efecto se acumula con sesiones sucesivas.
Mejora de la vascularización articular
Las articulaciones, especialmente el cartílago, tienen poca vascularización. INDIBA aumenta el flujo sanguíneo en la membrana sinovial, mejora el aporte de nutrientes al cartílago (por difusión desde el líquido sinovial) y facilita la eliminación de productos de desecho metabólico.
Aunque no regenera cartílago perdido, sí mejora el ambiente metabólico, potencialmente frenando la progresión del deterioro.
Reducción de la rigidez articular
El calor profundo de INDIBA hace que los tejidos periarticulares (cápsula, ligamentos, tendones) se vuelvan más elásticos. Esto reduce la sensación de rigidez, mejora el rango de movimiento y facilita la movilización activa y el ejercicio.
Fortalecimiento del músculo periarticular
El dolor articular genera inhibición muscular refleja: el músculo alrededor de la articulación dolorida se debilita. INDIBA, al reducir el dolor, permite activar mejor estos músculos. Una musculatura fuerte protege la articulación, reduciendo la sobrecarga y el dolor.
Mejora de la propiocepción
La propiocepción (sentido de posición articular) se deteriora en articulaciones artrósicas. INDIBA ayuda a mejorarla, reduciendo el riesgo de movimientos inadecuados que generan dolor.
Protocolo de tratamiento con INDIBA en artrosis
El tratamiento con INDIBA en patologías crónicas es diferente al de lesiones agudas:
Artrosis de rodilla
La gonartrosis es una de las indicaciones donde INDIBA muestra resultados más evidentes.
Protocolo típico
Fase inicial intensiva (primeras 4-6 semanas). 2-3 sesiones por semana. Duración: 25-30 minutos por sesión. Aplicación: modo capacitivo sobre musculatura del muslo (cuádriceps, isquiotibiales), modo resistivo directamente sobre la articulación de la rodilla, temperatura gradual (comenzar suave, aumentar progresivamente según tolerancia).
Fase de mantenimiento (desde semana 6). 1 sesión por semana o cada 10-15 días según respuesta. Objetivo: mantener los beneficios obtenidos y prevenir empeoramiento.
Combinación con ejercicios. INDIBA prepara la articulación para el ejercicio (reduce dolor y rigidez). Ejercicios fundamentales: fortalecimiento de cuádriceps (protege la rodilla), ejercicios de propiocepción y equilibrio, movilidad articular suave, ejercicio aeróbico de bajo impacto (bicicleta, piscina).
Resultados esperados. Reducción del dolor: 40-70% en la mayoría de los pacientes. Mejora de la movilidad: aumento del rango de flexo-extensión. Reducción de la rigidez matutina. Mejora de la capacidad funcional: subir escaleras, caminar distancias, levantarse de sillas. Reducción del consumo de analgésicos. Mejora de la calidad de vida.
Caso real. Paciente de 68 años, artrosis de rodilla grado III, dolor 8/10 en escala visual analógica, limitación severa para caminar >15 minutos y subir escaleras. Tratamiento: INDIBA 3x/semana durante 6 semanas + ejercicios en casa + reducción de peso (5 kg). Resultados tras 6 semanas: dolor reducido a 3/10, capaz de caminar 45 minutos sin dolor significativo, sube escaleras con apoyo pero sin dolor invalidante. Continúa con sesiones de mantenimiento 1x cada 2 semanas.
Artrosis de cadera
La coxartrosis es especialmente limitante para actividades cotidianas.
Particularidades del tratamiento
La cadera es una articulación profunda, pero INDIBA penetra eficazmente. Aplicación: modo capacitivo sobre musculatura glútea, abductores, flexores de cadera, modo resistivo sobre la articulación (zona inguinal, lateral de cadera). Trabajo también sobre zona lumbar (frecuentemente asociada).
Complementos importantes. Ejercicios en piscina (excelentes para cadera por la descarga). Fortalecimiento de glúteos y core. Estiramientos de psoas, piramidal, aductores. Corrección de desviaciones de la marcha.
Cuándo considerar cirugía. Si tras tratamiento conservador intensivo (6 meses incluyendo INDIBA) persiste dolor severo invalidante y limitación funcional importante, puede considerarse prótesis de cadera. Sin embargo, muchos pacientes logran mantener calidad de vida aceptable con tratamiento conservador continuado.
Artrosis de manos
Muy frecuente en mujeres post-menopáusicas, afecta significativamente las actividades de la vida diaria.
Protocolo
Sesiones de 15-20 minutos. Aplicación local sobre cada articulación afectada. Modo resistivo principalmente, temperatura suave-moderada. Frecuencia: 2 veces por semana inicialmente, luego mantenimiento semanal o quincenal.
Ejercicios complementarios. Movilizaciones suaves de cada dedo. Ejercicios de pinza (fundamental para funcionalidad). Fortalecimiento con masilla terapéutica. Baños de parafina en casa (calor que ayuda a la movilidad).
Resultados. Reducción del dolor al realizar tareas manuales. Mejora de la fuerza de agarre. Mejor funcionalidad para actividades cotidianas (abrir botes, escribir, botones). La deformidad no se revierte, pero se controla el dolor y se mantiene la función.
Artrosis de columna vertebral
Artrosis lumbar (espondilartrosis lumbar)
Muy frecuente, causa importante de dolor lumbar crónico en >50 años.
Aplicación de INDIBA. Modo capacitivo sobre musculatura paravertebral lumbar (relajación muscular). Modo resistivo sobre articulaciones facetarias (zonas laterales de la columna). Trabajo sobre articulación sacroilíaca si está implicada.
Combinación esencial con ejercicios. Core estable protege la columna. Ejercicios de McKenzie según el caso. Estiramientos de psoas, isquiotibiales. Corrección postural.
Artrosis cervical (cervicoartrosis)
Causa dolor cervical, cefaleas, mareos, limitación para girar la cabeza.
Aplicación de INDIBA. Modo capacitivo sobre musculatura cervical y trapecio superior. Modo resistivo sobre articulaciones cervicales. Atención a la zona suboccipital (base del cráneo). Duración: 20-25 minutos, 2 veces por semana inicialmente.
Complementos. Terapia manual osteopática cervical. Ejercicios de fortalecimiento de flexores profundos cervicales. Corrección postural (especialmente postura de cabeza adelantada). Ergonomía laboral en trabajo de oficina.
INDIBA en artritis reumatoide
Aunque la AR requiere tratamiento médico específico (fármacos modificadores de la enfermedad), INDIBA es un complemento muy útil.
Beneficios de INDIBA en AR
Control del dolor articular. Reducción de la rigidez matutina. Mejora de la movilidad articular. Reducción del edema sinovial (hinchazón articular). Mantenimiento de la fuerza muscular. Mejora de la calidad de vida.
Precauciones
En fase de brote agudo severo, se puede usar INDIBA en modo atérmico (sin calor). Nunca sustituye el tratamiento médico específico, es complementario. Coordinación con el reumatólogo es fundamental.
Protocolo
En fase estable: sesiones regulares 1-2 veces por semana. Aplicación sobre articulaciones afectadas. Combinación con ejercicio terapéutico suave (fundamental en AR para mantener movilidad). Mantenimiento a largo plazo.
Otros tratamientos complementarios en Clínica Xalus
INDIBA se potencia cuando se combina con otros tratamientos:
Infiltraciones con ácido hialurónico
En artrosis de rodilla o cadera moderada-severa, las infiltraciones intraarticulares con ácido hialurónico (viscosuplementación) pueden proporcionar alivio prolongado. INDIBA antes y después de la infiltración optimiza los resultados.
Plasma Rico en Plaquetas (PRP)
Las infiltraciones de PRP (factores de crecimiento autólogos) en artrosis han mostrado beneficios. La combinación PRP + INDIBA potencia los efectos regenerativos.
Ejercicio terapéutico supervisado
Fundamental. INDIBA facilita el ejercicio (reduce dolor y rigidez), pero el ejercicio es lo que mantiene la función a largo plazo. Programas específicos según la articulación afectada.
Terapia manual y osteopatía
Liberación de restricciones articulares. Tratamiento de compensaciones biomecánicas. Relajación de musculatura hipertónica. INDIBA facilita el trabajo manual del fisioterapeuta.
Educación y modificación de hábitos
Control del peso (fundamental en artrosis de carga). Adaptaciones ergonómicas en el hogar y trabajo. Uso de ayudas técnicas cuando son necesarias (bastón, calzado adecuado). Gestión de las actividades (balance entre actividad y descanso).
Expectativas realistas
Es importante tener expectativas adecuadas sobre qué puede y qué no puede hacer INDIBA:
Lo que INDIBA SÍ puede hacer
Reducir significativamente el dolor (40-70% en la mayoría). Mejorar la movilidad y funcionalidad articular. Reducir la necesidad de medicación analgésica. Frenar o ralentizar la progresión del deterioro. Mejorar significativamente la calidad de vida. Permitir mantener un estilo de vida activo.
Lo que INDIBA NO puede hacer
No regenera cartílago completamente destruido. No elimina osteofitos (picos de hueso). No "cura" la artrosis (es una enfermedad crónica). No revierte deformidades articulares establecidas. No sustituye una prótesis cuando está claramente indicada.
Visión a largo plazo
Las enfermedades degenerativas son crónicas. El objetivo no es una "cura" sino control óptimo. INDIBA ofrece una herramienta efectiva para mantener calidad de vida, reducir dolor y mantener funcionalidad durante años. El tratamiento es a largo plazo, con sesiones de mantenimiento regulares.
Frecuencia y duración del tratamiento
Fase inicial (primeros 1-3 meses)
Objetivo: conseguir control del dolor y mejora funcional. Frecuencia: 2-3 sesiones por semana. Duración de cada sesión: 25-30 minutos. Se valora la respuesta y se ajusta.
Fase de mantenimiento (indefinida)
Una vez conseguida mejoría significativa, se reduce frecuencia. 1 sesión por semana, o 1 sesión cada 10-15 días, o incluso 1 sesión mensual. La frecuencia óptima varía según cada paciente. El objetivo es mantener los beneficios con mínima intervención.
Tratamiento continuado
Las enfermedades degenerativas requieren manejo continuo. Períodos sin tratamiento suelen llevar a reaparición gradual de síntomas. El mantenimiento regular previene empeoramientos.
Evidencia científica
INDIBA no es solo una tecnología comercial, tiene respaldo científico sólido:
Estudios en artrosis de rodilla. Múltiples estudios randomizados controlados han demostrado mejoras significativas en dolor, función, rigidez y calidad de vida versus placebo o tratamiento convencional solo.
Meta-análisis. Revisiones sistemáticas confirman la efectividad de la radiofrecuencia (incluido INDIBA) en el manejo del dolor crónico musculoesquelético.
Estudios de imagen. Estudios con resonancia magnética han mostrado reducción del edema óseo y sinovial tras tratamiento con INDIBA.
Seguimientos a largo plazo. Estudios con seguimiento de 6-12 meses muestran mantenimiento de los beneficios con tratamiento de mantenimiento regular.
Contraindicaciones
Las mismas que en cualquier aplicación de INDIBA:
- Marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados
- Embarazo
- Trombosis venosa profunda activa
- Tumores activos en la zona
- Infecciones agudas con fiebre
- Prótesis articulares metálicas: generalmente NO son contraindicación (se puede trabajar con precauciones)
Conclusión
El dolor crónico articular por artrosis, artritis u otras patologías degenerativas no tiene por qué ser una sentencia de sufrimiento e incapacidad. INDIBA Activ ofrece una herramienta terapéutica efectiva, respaldada por evidencia científica, que puede mejorar significativamente la calidad de vida de estos pacientes.
En Clínica Xalus, entendemos que las enfermedades degenerativas requieren un abordaje integral y a largo plazo. INDIBA es un pilar fundamental de nuestro tratamiento, pero lo combinamos con ejercicio terapéutico, terapia manual, educación del paciente y coordinación con otros especialistas cuando es necesario.
Si sufres dolor crónico articular, no te resignes. Aunque no podamos "curar" la artrosis, sí podemos ayudarte a controlar el dolor, mantener tu movilidad y disfrutar de una vida activa y plena.
¿Sufres dolor crónico de rodilla, cadera, manos o espalda por artrosis?
En Clínica Xalus utilizamos la tecnología INDIBA Activ para controlar el dolor articular crónico, mejorar tu movilidad y reducir tu dependencia de medicación. Nuestro enfoque integral combina INDIBA con ejercicio terapéutico y tratamientos personalizados.
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