3 lesiones deportivas comunes en agarre de raqueta
Prevención y Manejo de Lesiones Comunes en Deportes de Raqueta
Lesiones deportivas comunes en agarre de raqueta
Cuando se practica cualquier tipo de deporte se está expuesto a sufrir lesiones, ya sea por un mal movimiento, una fuerza aplicada de forma incorrecta, entre otros factores. Es por ello, que hoy conoceremos cuáles son esas dolencias que más suelen aparecer en las actividades que requieren agarre de raqueta y a su vez te mostraremos las medidas o acciones que se pueden llevar a cabo para disminuir su aparición.
Inicialmente es preciso conocer que cuando se habla de deportes característicos de agarre raqueta, se hace referencia no solo al tenis, sino al golf y el pádel. Si bien sabemos que en el golf no se utiliza una raqueta, está catalogado en esta categoría, por lo tanto es recurrente que sus practicantes puedan sufrir de las mismas dolencias a corto o largo plazo. Las lesiones que afectan a estos deportistas son las siguientes:
Esta lesión es la que más suele afectar a los practicantes de estas disciplinas deportivas que se caracterizan por el agarre de raqueta. El codo de tenista, se conoce como una tendinitis, que afecta por la sobrecarga realizada en los músculos que hacen que la muñeca se extienda o se doble hacia atrás.
Esto se debe a que el codo es el músculo más impactado cuando la pelota hace contacto con la raqueta. Para evitar esta lesión se recomienda un calentamiento y estiramiento correcto no solo del codo sino de todos los músculos que se ven involucrados, además se sugiere mejorar la técnica. Estas acciones ayudarían notablemente a prevenir dicha lesión tan específica.
Las lesiones en el hombro son comúnmente producto de un condicionamiento y estiramiento inadecuado de los músculos del conocido manguito rotador. Además, también puede ser ocasionado por el impacto que generan los golpes muy fuertes con una reducción de velocidad sobresaliente en una distancia muy corta. Lo que produce que el tendón se inflame y cause un dolor persistente.
La mejor forma de prevenir este tipo de lesiones comunes para los deportistas en disciplinas de agarre de raqueta es tener bien fortalecido y trabajado el manguito rotador, ya que este es un músculo cuya principal función es controlar los movimientos que se ejecutan con el hombro.
Esta lesión es muy particular en los deportistas que practican este tipo de actividades, ocurre en su mayoría de los casos por los movimientos rápidos o bruscos que se generan al buscar impactar la pelota. Cabe destacar que para prevenir la distorsión muscular se recomienda ejecutar una serie de calentamientos y estiramientos acordes para disminuir este tipo de dolencias.
Para ser más específicos su calentamiento debe incluir circuitos que incluyan trote lento, jumping jacks o andar en bicicleta, este último ejercicio debe realizarse con baja intensidad. Por otra parte el estiramiento, debe ser de máximo 5 minutos bien ejecutado y de forma lenta.
Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.
En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.
Qué significan los dos números de la tensión
La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):
Tensión sistólica o "máxima": la presión en las arterias cuando el corazón se contrae. Es el primer número.
Tensión diastólica o "mínima": la presión cuando el corazón se relaja entre latido y latido. Es el segundo número.
Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.
Clasificación actual de la tensión arterial en adultos
La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:
Categoría
Máxima (sistólica)
Mínima (diastólica)
No elevada
Menos de 120
y
menos de 70
Elevada
120 a 139
o
70 a 89
Hipertensión
140 o más
o
90 o más
La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.
Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.
Tabla de tensión arterial normal por edad
Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:
Edad
Qué se considera adecuado
A tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)
Depende de la edad, el sexo y la estatura
Se valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)
Por debajo de 120/70
A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 años
Por debajo de 120/70
Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 años
Por debajo de 120/70
La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 años
Por debajo de 120/70
La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágiles
Objetivo individualizado
El médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.
Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.
¿Por qué sube la tensión con la edad?
Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.
Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.
Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.
¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?
De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.
Si en consulta aparece 140/90 o más en varias ocasiones.
Si tienes la tensión "elevada" (120-139 / 70-89) y además diabetes, colesterol alto, enfermedad renal o antecedentes familiares cardiovasculares.
Si tienes tensión baja con mareos o desmayos frecuentes.
Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.
Preguntas frecuentes
¿Qué tensión es normal a los 60 años?
La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.
¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?
Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.
¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?
Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.
¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?
Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.
¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?
Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.
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