Avenida Imperio Argentina 23, Malaga

952174550

info@xalus.es
Cómo la musicoterapia y la fisioterapia pueden complementarse en la rehabilitación: Un enfoque holístico para una recuperación eficaz
Cómo la musicoterapia y la fisioterapia pueden trabajar juntas para acelerar la recuperación, aliviar el dolor y mejorar la motivación en los procesos de rehabilitación

La rehabilitación es una parte fundamental del proceso de recuperación tras una lesión o enfermedad, y aunque tradicionalmente se asocia con fisioterapia, cada vez más se exploran enfoques complementarios que maximizan los resultados. Uno de los enfoques emergentes y más prometedores es la integración de la musicoterapia con la fisioterapia. Esta combinación no solo tiene efectos sobre la recuperación física, sino que también abarca aspectos emocionales, cognitivos y psicológicos que son cruciales para un proceso de rehabilitación completo y efectivo.


Entendiendo la musicoterapia: Un pilar emocional y cognitivo en la rehabilitación

La musicoterapia se basa en el uso terapéutico de la música para mejorar la salud física, emocional y cognitiva. Es un enfoque personalizado que se adapta a las necesidades del paciente, utilizando distintos elementos musicales como el ritmo, la melodía y la armonía para promover la curación.

En el contexto de la rehabilitación física, la musicoterapia se centra principalmente en:

  • Aliviar el dolor: La música tiene un impacto directo en el sistema nervioso, ayudando a reducir la percepción del dolor al distraer al cerebro y liberando endorfinas, las hormonas naturales del bienestar.

  • Reducir la ansiedad y el estrés: La música puede ayudar a crear un ambiente relajante, reduciendo los niveles de cortisol (hormona del estrés) y promoviendo un estado mental más tranquilo.

  • Mejorar el estado de ánimo: Los ritmos y las melodías pueden inducir sentimientos positivos, lo que favorece la motivación, un factor clave para mantener el compromiso con la rehabilitación.

  • Estimular la función cognitiva y motora: La música activa diversas áreas del cerebro, facilitando la recuperación de funciones motoras y cognitivas, especialmente en pacientes con daño neurológico.


Fisioterapia: La base física para la recuperación

La fisioterapia es el tratamiento tradicional que se utiliza para recuperar el movimiento y aliviar el dolor tras una lesión o cirugía. Se centra en mejorar la movilidad, la fuerza y la flexibilidad a través de ejercicios físicos, técnicas manuales y dispositivos terapéuticos.

Sin embargo, la fisioterapia no solo se enfoca en la parte física. Un fisioterapeuta también tiene en cuenta la parte emocional y psicológica del paciente, reconociendo que la actitud mental y el bienestar emocional tienen un impacto significativo en la rehabilitación.

Algunos de los objetivos fundamentales de la fisioterapia incluyen:

  • Mejorar la movilidad y funcionalidad: A través de ejercicios personalizados, la fisioterapia ayuda a restaurar el movimiento y la función de las articulaciones y los músculos.

  • Reducir el dolor: Usando masajes, estiramientos y movilizaciones articulares, la fisioterapia puede aliviar el dolor agudo y crónico.

  • Prevenir complicaciones futuras: La fisioterapia no solo trabaja en la rehabilitación, sino que también promueve la prevención de futuras lesiones mediante el fortalecimiento y la mejora de la postura y la estabilidad.


La sinergia entre musicoterapia y fisioterapia: Beneficios combinados

Cuando la musicoterapia se incorpora a las sesiones de fisioterapia, ambos enfoques se refuerzan mutuamente, ofreciendo una experiencia de rehabilitación más completa y efectiva. La combinación de estas dos terapias tiene múltiples beneficios:

A. Reducción del dolor y mejora del rendimiento físico

La música actúa como una distracción del dolor físico durante la fisioterapia. Al escuchar música mientras se realizan los ejercicios, el cerebro se centra en la música en lugar de en las señales de dolor, lo que puede aumentar la tolerancia y la efectividad de los ejercicios.

Ejemplo práctico: Un paciente en rehabilitación tras una cirugía ortopédica de rodilla puede realizar ejercicios de movilidad mientras escucha música relajante o estimulante. La música no solo ayuda a que el paciente se distraiga del dolor, sino que también puede aumentar su motivación y disposición para continuar con el tratamiento.

B. Estimulación cognitiva y mejora de la coordinación motora

La musicoterapia no solo mejora el bienestar emocional, sino que también estimula el cerebro en términos cognitivos y motores. El ritmo de la música puede ayudar a coordinar movimientos y mejorar la motricidad fina y gruesa, esenciales en muchos procesos de rehabilitación, especialmente en pacientes con daño neurológico.

Ejemplo práctico: En pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular, el ritmo de la música puede ser utilizado para guiar movimientos repetitivos, lo que facilita la recuperación de la movilidad en extremidades afectadas. Los ejercicios rítmicos también ayudan a mejorar la coordinación y la sincronización motora.

C. Mejora de la motivación y del estado emocional

La rehabilitación no es solo un desafío físico, sino también emocional. Los pacientes que atraviesan procesos largos de rehabilitación pueden sentirse desmotivados o frustrados. La música, al elevar el estado de ánimo, puede fomentar la motivación y mantener a los pacientes comprometidos con su tratamiento.

Ejemplo práctico: Para pacientes que experimentan depresión o ansiedad debido a su condición, escuchar música alegre y energizante mientras realizan sus ejercicios puede elevar su estado de ánimo y hacer que se sientan más positivos respecto a su proceso de rehabilitación.

D. Reducción del estrés y mejora de la relajación muscular

El estrés emocional y físico puede interferir con el proceso de rehabilitación, aumentando la tensión muscular y empeorando el dolor. La musicoterapia, al inducir relajación, ayuda a reducir la tensión muscular y a preparar al paciente para el tratamiento físico.

Ejemplo práctico: Al final de una sesión de fisioterapia, la música suave y relajante puede ser utilizada para ayudar al paciente a relajarse y reducir la tensión acumulada durante el ejercicio, favoreciendo la recuperación post-tratamiento.


¿Cómo integrar musicoterapia y fisioterapia en la rehabilitación?

Integrar ambas terapias en la rehabilitación puede ser sencillo. Aquí te ofrecemos algunas sugerencias de cómo hacerlo de manera práctica:

  • Durante los ejercicios de fisioterapia: Escuchar música adecuada (según el ritmo y el tipo de ejercicio) mientras se realiza la fisioterapia puede aumentar la eficacia de los movimientos y reducir la percepción del dolor.

  • En sesiones de relajación y estiramientos: La música suave y relajante puede acompañar a los ejercicios de estiramiento y movilidad para ayudar a calmar el cuerpo y reducir la tensión muscular.

  • Para mejorar la motivación: Seleccionar música estimulante y energética puede ser útil en ejercicios que requieren esfuerzo, como en los programas de fortalecimiento muscular o en la rehabilitación de lesiones deportivas.


Artículo revisado por: Francisco Garrido Luque, Fisioterapeuta.

Fisioterapia durante la menopausia: Estrategias para mitigar los cambios hormonales y mejorar el bienestar físico
Cómo la fisioterapia puede aliviar los efectos de los cambios hormonales durante la menopausia y mejorar la calidad de vida de las mujeres.

Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.