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Cómo prevenir lesiones de hombro en nadadores
Descubre cómo prevenir lesiones de hombro en nadadores con ejercicios específicos, mejoras en la técnica de brazada y consejos de fisioterapia para mantener tus articulaciones sanas y disfrutar de la natación sin dolor.

La natación es una de las disciplinas deportivas más completas, ya que involucra la mayoría de los grupos musculares del cuerpo. Sin embargo, también es una de las que más estrés genera en los hombros, ya que estos soportan la mayor parte de la carga y repiten movimientos que pueden llevar al desgaste articular. Una de las lesiones más comunes entre los nadadores es el síndrome del hombro del nadador, una condición que afecta la estabilidad y fuerza del hombro debido a la sobrecarga de los tendones del manguito rotador. En este artículo, te ofrecemos una guía completa para entender y prevenir esta lesión tan común entre quienes practican natación.


¿Por qué los nadadores son propensos a lesiones de hombro?

El hombro es una articulación compleja, rodeada de una red de músculos y tendones que permiten una gran amplitud de movimiento. Sin embargo, esta misma libertad hace que sea susceptible a inestabilidad y desgaste. En la natación, los movimientos repetitivos y continuos, especialmente en estilos como el crol y la mariposa, ejercen una presión considerable en el manguito rotador, el cual es el grupo de músculos y tendones que se encargan de estabilizar el hombro.

Con el tiempo, esta presión repetitiva puede llevar a:

  • Tendinitis: Inflamación de los tendones del manguito rotador.

  • Bursitis: Inflamación de la bursa, una estructura que reduce la fricción en la articulación.

  • Desgarros musculares: Debido a una fatiga acumulada y falta de fortalecimiento específico.


Principales factores de riesgo

Entender los factores que contribuyen a las lesiones de hombro en nadadores es fundamental para poder prevenirlas. Entre los principales factores se encuentran:

  • Técnica incorrecta: Una técnica de brazada inadecuada aumenta el esfuerzo en el hombro, incrementando el riesgo de lesión.

  • Sobrecarga en el entrenamiento: Entrenar en exceso sin dar tiempo a los músculos para recuperarse es una causa común de lesiones.

  • Falta de fortalecimiento muscular: Muchos nadadores se concentran solo en nadar y descuidan ejercicios específicos para fortalecer el manguito rotador.

  • Mala postura fuera del agua: La postura encorvada o debilidad en los músculos del torso pueden llevar a un alineamiento incorrecto del hombro, aumentando la fricción y el desgaste.


Cómo prevenir lesiones de hombro en la natación

Afortunadamente, hay medidas efectivas para reducir el riesgo de lesión en los hombros al practicar natación. Aquí te explicamos las mejores prácticas para proteger esta delicada articulación.

1. Fortalecimiento del Manguito Rotador

Fortalecer los músculos que rodean el hombro ayuda a estabilizar la articulación y a repartir el esfuerzo en toda la musculatura, reduciendo la presión en los tendones. Algunos ejercicios clave incluyen:

Rotación externa con banda elástica: Este ejercicio fortalece el infraespinoso y redondo menor, músculos esenciales del manguito rotador.

Elevación lateral en posición de Y: Permite trabajar los músculos del hombro sin crear fricción en los tendones.

Rotación interna con banda elástica: Ayuda a mejorar la estabilidad del hombro y a preparar los tendones para el esfuerzo repetitivo de la natación.

Consejo: Realiza 3 series de 15-20 repeticiones de cada ejercicio, al menos 3 veces por semana, para mejorar la resistencia y evitar el cansancio prematuro de los músculos del manguito rotador.

2. Mejora de la Técnica de Nado

La técnica de brazada es fundamental para reducir el riesgo de lesión. Algunos consejos técnicos que pueden hacer una gran diferencia incluyen:

Mantén el codo elevado: Al levantar el brazo fuera del agua, asegúrate de que el codo esté en una posición superior al hombro y la mano, lo que reduce la presión en los tendones.

Evita la sobre-extensión: No estires demasiado el brazo al entrar en el agua, ya que esto puede generar una tensión innecesaria en el hombro.

Rotación del torso: La rotación del torso en cada brazada reduce la carga en los hombros y permite que otros grupos musculares ayuden en el movimiento.

3. Realización de Ejercicios de Flexibilidad y Movilidad

La flexibilidad del hombro es esencial para evitar lesiones por falta de movilidad. Los ejercicios de estiramiento deben incluir:

Estiramiento de pectorales: Ayuda a reducir la tensión en el hombro y mejora la postura.

Estiramiento de trapecio y escápula: Los músculos de la parte superior de la espalda son fundamentales para la estabilidad del hombro.

Ejercicio de movilidad de hombro con palo: Usar un palo o banda elástica para realizar rotaciones controladas del hombro ayuda a mantener una buena movilidad.

Consejo: Realiza estos estiramientos al finalizar cada sesión de natación para reducir la rigidez muscular y mejorar la elasticidad de los tejidos.

4. Equilibrio entre Entrenamiento y Descanso

El sobreentrenamiento es uno de los factores principales de las lesiones de hombro. Planifica tus sesiones de natación de manera que alternes días de alta y baja intensidad, y dedica al menos un día a la semana a descansar por completo. Recuerda que los músculos y tendones necesitan tiempo para recuperarse y fortalecerse.

5. Fortalecimiento del Core y la Espalda

Un core fuerte y estable permite mantener una mejor alineación en el agua y reduce la presión en los hombros. Ejercicios como el plank (plancha), puente de glúteos y superman son excelentes para desarrollar la fuerza en el core y estabilizar la espalda.

Consejo: Realiza ejercicios de core al menos dos veces por semana, con énfasis en la estabilidad y la resistencia.

6. Realización de Ejercicios Preventivos en el Agua

Además del entrenamiento en tierra, hay ejercicios específicos que se pueden realizar en el agua para proteger los hombros:

Estilo espalda: Incluir un poco de nado estilo espalda en tu rutina ayuda a contrarrestar el esfuerzo de los estilos que tienden a sobrecargar el hombro, como el crol y la mariposa.

Remo con resistencia: Utiliza una tabla o manoplas para realizar ejercicios de remo que fortalezcan el hombro sin estrés excesivo.

Nado suave de calentamiento y enfriamiento: Iniciar y finalizar con nado suave ayuda a preparar el músculo y evitar tensión acumulada.


Cuándo consultar a un fisioterapeuta

Si experimentas dolor persistente en el hombro, dificultad para levantar el brazo o pérdida de fuerza, es importante acudir a un fisioterapeuta especializado en lesiones deportivas. La detección temprana de cualquier anomalía permite realizar intervenciones que pueden prevenir una lesión mayor. La fisioterapia personalizada ayuda a adaptar ejercicios y técnicas de recuperación de acuerdo con las necesidades individuales de cada nadador, optimizando la recuperación y fortalecimiento de la articulación.

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Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.