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INDIBA en Fisioterapia Post-Quirúrgica
Recuperación Más Rápida tras Cirugía

INDIBA en Fisioterapia Post-Quirúrgica: Recuperación Más Rápida tras Cirugía

La cirugía ortopédica, aunque necesaria en muchos casos, es solo el primer paso en el camino hacia la recuperación completa. La rehabilitación post-operatoria es crucial para restaurar la función, minimizar secuelas y permitir el retorno a las actividades normales. En Clínica Xalus, la tecnología INDIBA Activ ha revolucionado la fisioterapia post-quirúrgica, permitiendo acelerar la recuperación, reducir complicaciones y obtener mejores resultados funcionales a largo plazo.

El desafío de la recuperación post-quirúrgica

Después de una cirugía ortopédica, el cuerpo enfrenta múltiples desafíos:

Inflamación y edema post-operatorio. La cirugía genera un traumatismo controlado en los tejidos. Como respuesta, aparece inflamación y acumulación de líquido (edema) que puede ser muy significativa. Este edema limita el movimiento, aumenta el dolor y retrasa la recuperación si no se controla adecuadamente.

Dolor post-operatorio. El dolor tras la cirugía es natural, pero debe controlarse para permitir la rehabilitación precoz. Un dolor excesivo impide la movilización temprana, genera tensión muscular y puede cronificarse si no se maneja bien.

Rigidez articular. La inmovilización post-operatoria (vendajes, férulas, reposo) genera rápidamente rigidez articular. El tejido cicatricial tiende a formarse de manera desorganizada, creando adherencias que limitan el movimiento. Recuperar el rango de movimiento completo puede ser difícil si no se inicia la movilización en el momento adecuado.

Atrofia muscular. Los músculos pierden volumen y fuerza muy rápidamente con la inmovilización. Se estima que se pierde un 1-1.5% de masa muscular por día de reposo completo. Esta atrofia dificulta la recuperación funcional y aumenta el riesgo de re-lesión.

Cicatrización. La calidad de la cicatrización de los tejidos operados (músculo, tendón, ligamento, hueso) determina el resultado final. Una cicatrización deficiente lleva a tejido débil, propenso a fallos.

Complicaciones potenciales. Infecciones (aunque raras con cirugía limpia). Trombosis venosa profunda (especialmente en cirugía de miembro inferior). Síndrome de dolor regional complejo. Rigidez permanente (artrofibrosis). Debilidad muscular persistente.

¿Cómo ayuda INDIBA en la rehabilitación post-quirúrgica?

INDIBA Activ aborda todos estos desafíos de forma efectiva:

Reducción del edema post-operatorio

El edema (hinchazón) post-quirúrgico es uno de los principales factores que retrasan la recuperación. INDIBA actúa de múltiples formas para controlarlo:

Mejora del drenaje linfático y venoso. El efecto bioestimulante de INDIBA activa el sistema linfático, mejorando el drenaje de líquido acumulado. Aumenta la motilidad de los vasos linfáticos, facilitando la reabsorción del edema. Mejora el retorno venoso, evitando acumulación de líquido.

Reducción de la permeabilidad vascular. INDIBA estabiliza las membranas celulares, reduciendo la salida de líquido desde los vasos al espacio intersticial.

Resultados visibles. Muchos pacientes comentan que la hinchazón se reduce notablemente tras cada sesión de INDIBA. Esta reducción del edema permite iniciar antes la movilización y el ejercicio.

Control del dolor post-operatorio

INDIBA tiene un potente efecto analgésico a través de varios mecanismos:

Bloqueo de la transmisión del dolor. La estimulación de fibras nerviosas sensitivas de gran diámetro (teoría de la compuerta) bloquea la transmisión de señales de dolor. Este efecto es inmediato durante y después del tratamiento.

Liberación de endorfinas. INDIBA estimula la liberación de endorfinas (analgésicos naturales del cuerpo), proporcionando analgesia duradera.

Reducción de la inflamación. Al controlar la inflamación, se reduce también la liberación de mediadores del dolor (bradiquinina, sustancia P, prostaglandinas).

Beneficio clave: Menor dolor permite iniciar antes la movilización activa, reduce la necesidad de analgésicos potentes (con sus efectos secundarios) y mejora el bienestar general del paciente.

Aceleración de la cicatrización tisular

Uno de los efectos más importantes de INDIBA es su capacidad para mejorar la calidad y velocidad de la cicatrización:

Aumento de la vascularización. INDIBA aumenta significativamente el flujo sanguíneo en los tejidos tratados. Más sangre significa más oxígeno, más nutrientes y más células reparadoras llegando a la zona operada.

Estimulación de fibroblastos. Los fibroblastos son las células responsables de producir colágeno. INDIBA activa su proliferación y función, acelerando la formación de tejido cicatricial.

Mejora de la calidad del colágeno. No solo se forma colágeno más rápido, sino de mejor calidad. Las fibras se organizan de forma más ordenada y funcional, no caótica. Esto resulta en un tejido más fuerte y elástico.

Consolidación ósea. En fracturas, INDIBA acelera la formación del callo óseo y la consolidación de la fractura.

Prevención de adherencias y fibrosis

Las adherencias (pegotes de tejido cicatricial que unen estructuras que deberían deslizar libremente) son una complicación frecuente de la cirugía que limita el movimiento.

INDIBA previene adherencias manteniendo la movilidad tisular durante la fase de cicatrización, mejorando la organización del tejido cicatricial, facilitando el deslizamiento entre planos tisulares. Cuando se combina con movilización temprana supervisada, los resultados son óptimos.

Preservación de la masa muscular

La atrofia muscular post-quirúrgica es difícil de revertir una vez establecida. INDIBA ayuda a minimizarla:

Reducción del dolor que facilita la contracción muscular. Con menos dolor, el paciente puede contraer el músculo de forma más efectiva desde fases muy tempranas.

Mejora del metabolismo muscular. INDIBA mantiene activo el metabolismo de las fibras musculares incluso con actividad reducida.

Facilitación de la rehabilitación temprana. Al controlar dolor y edema, permite iniciar antes ejercicios de fortalecimiento.

Recuperación más rápida del rango de movimiento

La rigidez articular post-operatoria puede ser muy frustrante. INDIBA facilita la recuperación de la movilidad:

Efecto de calor profundo. Hace que los tejidos (cápsula articular, ligamentos, tendones) se vuelvan más elásticos y maleables. Esto facilita las técnicas de movilización y estiramiento.

Reducción del dolor con el movimiento. Al controlar el dolor, el paciente tolera mejor los ejercicios de movilidad.

Prevención de rigidez permanente. Iniciando INDIBA precozmente, se reduce el riesgo de desarrollar artrofibrosis (rigidez severa post-quirúrgica).

Aplicaciones específicas de INDIBA post-cirugía

Post-operatorio de prótesis de rodilla (artroplastia de rodilla)

La cirugía de prótesis de rodilla es una de las más frecuentes, especialmente en población mayor con artrosis severa. La rehabilitación es intensiva y prolongada.

Desafíos específicos

Edema muy significativo (la rodilla se hincha mucho). Dolor importante que limita la movilización. Dificultad para recuperar la flexión completa (objetivo: 120-130º). Atrofia rápida del cuádriceps. Riesgo de rigidez permanente si no se moviliza adecuadamente.

Protocolo con INDIBA

Primera semana post-operatoria. Inicio precoz (desde el 2º-3er día post-op si la herida está bien). Modo capacitivo (sin calor) sobre todo el miembro inferior. Objetivo principal: reducir el edema. Sesiones diarias o cada 2 días, 15-20 minutos. Facilitación de contracciones isométricas de cuádriceps (fundamentales).

Semanas 2-6. Aumento progresivo de la temperatura (modo resistivo). Aplicación sobre la articulación y musculatura del muslo. Sesiones 2-3 veces por semana, 25-30 minutos. INDIBA antes de la sesión de ejercicios (reduce dolor y rigidez, facilitando el trabajo).

A partir de semana 6. Sesiones de mantenimiento 1-2 veces por semana. Enfoque en recuperación completa de fuerza y función. Combinación con ejercicios progresivos de carga.

Resultados

Estudios muestran que pacientes tratados con INDIBA post-prótesis de rodilla presentan menor edema post-operatorio, menor dolor (menor consumo de analgésicos), recuperación más rápida del rango de movimiento (especialmente la flexión), alta hospitalaria más precoz y mayor satisfacción del paciente.

Caso real. Paciente de 72 años, prótesis total de rodilla. Tratamiento: protocolo estándar de rehabilitación + INDIBA desde día 3 post-op. Resultados: flexión de 110º a las 4 semanas (versus 90º promedio sin INDIBA), alta de fisioterapia a las 10 semanas (versus 14-16 semanas típicas), satisfacción excelente.

Post-operatorio de prótesis de cadera (artroplastia de cadera)

Similar a la rodilla, la prótesis de cadera requiere rehabilitación intensiva.

Protocolo con INDIBA

Inicio precoz desde día 2-3 post-op. Aplicación sobre musculatura glútea, flexores y abductores de cadera. Énfasis en reducir edema y facilitar contracción muscular. Progresión según tolerancia y protocolo quirúrgico. Combinación con marcha asistida progresiva y ejercicios específicos.

Beneficios

Menor dolor e inflamación. Recuperación más rápida de la marcha independiente. Menor cojera residual. Mejor fortalecimiento de glúteos (clave para estabilidad de cadera).

Cirugía de ligamento cruzado anterior (LCA)

La reconstrucción del LCA, especialmente en deportistas, requiere una rehabilitación muy exigente. El objetivo es volver al deporte en 9-12 meses.

Desafíos específicos

Edema importante que dificulta la extensión completa de rodilla (objetivo prioritario). Atrofia muy rápida del cuádriceps. Riesgo de rigidez. Largo proceso de rehabilitación hasta volver al deporte. Riesgo de re-rotura si la vuelta al deporte es precipitada.

Protocolo con INDIBA

Primeras 2 semanas. Modo capacitivo para control de edema. Facilitación de la extensión completa de rodilla (crucial). Activación del cuádriceps (contracciones isométricas). Sesiones cada 2-3 días.

Semanas 2-12. Modo resistivo progresivo. Trabajo sobre el neoligamento (el injerto que sustituye al LCA). Sesiones 2 veces por semana. INDIBA facilita la revascularización del injerto tendinoso. Preparación para ejercicios de fortalecimiento progresivo.

Meses 3-9. Sesiones de mantenimiento 1 vez por semana. Apoyo durante la progresión de ejercicios (saltos, cambios de dirección). Prevención de sobrecargas.

Beneficios

Recuperación más rápida de la extensión completa. Menor atrofia del cuádriceps. Revascularización más rápida del injerto (importante para su integración). Vuelta al deporte más segura y rápida. Menor tasa de re-rotura (por mejor calidad del tejido).

Reparación del manguito rotador del hombro

La cirugía del manguito rotador (tendones del hombro) requiere un delicado balance entre proteger la reparación y movilizar para evitar rigidez.

Protocolo con INDIBA

Primeras 6 semanas (fase de protección). El brazo está inmovil

izado para proteger la sutura tendinosa. INDIBA en modo capacitivo sobre hombro, escápula, brazo. Control del edema y dolor. Mantenimiento del tono muscular sin cargar los tendones reparados.

Semanas 6-12 (fase de movilización activa). Inicio de movilización activa progresiva. INDIBA en modo resistivo sobre el hombro. Facilitación de la movilización (reduce dolor y rigidez). Sesiones 2-3 veces por semana.

Meses 3-6 (fase de fortalecimiento). Énfasis en recuperación de fuerza. INDIBA como preparación antes de ejercicios. Prevención de tendinitis del manguito por sobrecarga en la rehabilitación.

Resultados

Menor dolor post-operatorio. Recuperación más rápida del rango de movimiento. Menor rigidez residual. Mejor calidad de la cicatrización tendinosa. Menor tasa de re-rotura del manguito reparado.

Cirugía de menisco de rodilla

La meniscectomía (extirpación parcial de menisco) o sutura meniscal son cirugías frecuentes.

Protocolo con INDIBA

Inicio muy precoz (día 1-2 post-op). Control rápido del edema permite recuperar extensión completa. Facilitación de la activación del cuádriceps. 4-6 sesiones generalmente suficientes en meniscectomías simples. Mayor número de sesiones en suturas meniscales (que requieren protección más prolongada).

Beneficios

Vuelta muy rápida a actividades normales. Prevención de complicaciones (rigidez, atrofia). Alta satisfacción del paciente.

Fracturas operadas

En fracturas que requieren cirugía (osteosíntesis con placas, clavos, tornillos), INDIBA acelera la consolidación ósea.

Mecanismo

INDIBA estimula la actividad de osteoblastos (células formadoras de hueso). Mejora la vascularización del foco de fractura. Acelera la formación del callo óseo.

Aplicación

Una vez retirados puntos de sutura y cerrada la herida. Aplicación sobre el foco de fractura. Sesiones 2 veces por semana durante el período de consolidación. Controles radiográficos muestran consolidación más rápida en pacientes tratados con INDIBA.

Cirugía de columna vertebral

Discectomía (extirpación de hernia discal)

Protocolo: inicio a las 2-3 semanas post-op (cuando se autoriza fisioterapia). Control del dolor residual. Relajación de musculatura paravertebral. Facilitación de ejercicios de core. Prevención de dolor crónico post-quirúrgico.

Artrodesis lumbar (fusión vertebral)

Cirugía más agresiva que requiere rehabilitación prolongada. INDIBA ayuda en control del dolor post-operatorio, reducción del edema, relajación muscular, facilitación de la movilización dentro de las restricciones post-operatorias. Tratamiento a largo plazo (meses) hasta la consolidación de la fusión.

Momento óptimo para iniciar INDIBA

Inicio precoz

La tendencia actual es iniciar la fisioterapia (incluido INDIBA) lo más precozmente posible post-cirugía.

Timing según el tipo de cirugía

Cirugías de partes blandas (ligamentos, tendones, meniscos). Inicio a las 24-48 horas post-op, una vez estable la herida. Modo capacitivo inicialmente (sin calor).

Prótesis articulares. Inicio a las 48-72 horas post-op. Enfoque en control de edema inicialmente.

Fracturas operadas. Inicio una vez retirados puntos (10-14 días post-op típicamente). Si la herida es pequeña, puede iniciarse antes.

Cirugía de columna. Inicio a las 2-3 semanas post-op, cuando se autoriza fisioterapia.

Coordinación con el cirujano

Es fundamental seguir las indicaciones del cirujano sobre cuándo iniciar fisioterapia y qué restricciones existen. Algunos cirujanos tienen protocolos muy específicos. La comunicación cirujano-fisioterapeuta es clave.

Frecuencia y duración del tratamiento

Fase inicial (primeras 4-6 semanas post-op)

Objetivo: controlar edema, dolor, iniciar movilización. Frecuencia: 2-3 sesiones por semana (o más en casos seleccionados). Duración: 20-30 minutos por sesión.

Fase intermedia (semanas 6-12)

Objetivo: recuperar movilidad y fuerza. Frecuencia: 2 sesiones por semana. Duración: 25-30 minutos. Combinación estrecha con ejercicios progresivos.

Fase avanzada (meses 3-6)

Objetivo: optimizar función, preparar retorno a actividades. Frecuencia: 1 sesión por semana o cada 10 días. Sesiones de apoyo en momentos de mayor exigencia.

Combinación de INDIBA con otros tratamientos

Terapia manual

INDIBA facilita el trabajo manual del fisioterapeuta: los tejidos calientes son más maleables, la manipulación es menos dolorosa, las movilizaciones son más efectivas.

Ejercicio terapéutico

La combinación perfecta. INDIBA prepara los tejidos para el ejercicio (reduce dolor y rigidez). El ejercicio es lo que finalmente restaura la función. Ambos se potencian mutuamente.

Vendaje neuromuscular (kinesiotaping)

INDIBA + taping es una combinación efectiva para control de edema y soporte entre sesiones.

Drenaje linfático manual

En casos de edema muy importante, combinar INDIBA con drenaje linfático manual optimiza la reducción del edema.

Precauciones en el post-operatorio

Herida quirúrgica

No aplicar directamente sobre herida no cicatrizada. Esperar a retirada de puntos y cicatrización completa. Aplicar alrededor de la herida, no directamente sobre ella en fase muy inicial.

Material de osteosíntesis (placas, tornillos, clavos)

Los implantes metálicos NO son contraindicación para INDIBA. Se puede trabajar con normalidad, ajustando la sensación de temperatura. Evitar modo resistivo directo sobre el implante en las primeras semanas.

Prótesis articulares

Las prótesis NO contraindican INDIBA. Trabajar con normalidad ajustando temperatura.

Signos de alarma

Aumento del dolor tras la sesión (no debería ocurrir). Aumento súbito del edema. Enrojecimiento o calor excesivo en herida (posible infección). Ante cualquiera de estos signos, consultar con el cirujano.

Evidencia científica

Múltiples estudios científicos respaldan el uso de INDIBA en rehabilitación post-quirúrgica:

Estudios en prótesis de rodilla. Reducción significativa del edema post-operatorio, menor dolor, recuperación más rápida del rango de movimiento, menor estancia hospitalaria.

Estudios en cirugía de LCA. Mejor revascularización del injerto, menor atrofia del cuádriceps, vuelta más rápida al deporte.

Estudios en fracturas. Aceleración de la consolidación ósea en fracturas tratadas con INDIBA.

Meta-análisis. Revisiones sistemáticas confirman beneficios de la radiofrecuencia en rehabilitación post-quirúrgica ortopédica.

Conclusión

La cirugía ortopédica es solo el primer paso. La rehabilitación post-operatoria determina en gran medida el resultado final. INDIBA Activ ha demostrado ser una herramienta extraordinariamente efectiva para acelerar la recuperación, reducir complicaciones y optimizar los resultados funcionales tras cirugía.

En Clínica Xalus, integramos INDIBA desde fases muy precoces en todos nuestros protocolos de rehabilitación post-quirúrgica. Trabajamos en estrecha coordinación con cirujanos y traumatólogos para ofrecer a nuestros pacientes la mejor atención posible.

Si vas a someterte a una cirugía ortopédica o ya te has operado, considera la fisioterapia avanzada con INDIBA. Puede marcar la diferencia entre una recuperación buena y una recuperación excelente.


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En Clínica Xalus ofrecemos programas especializados de rehabilitación post-quirúrgica con tecnología INDIBA Activ. Aceleramos tu recuperación, reducimos complicaciones y te ayudamos a volver a tus actividades lo antes posible.

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INDIBA para el Dolor Crónico
Artritis, Artrosis y Patologías Degenerativas

Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.