¿Qué es la fisioterapia preventiva? Cómo cuidar tu cuerpo antes de que lo necesite
Descubre cómo la fisioterapia preventiva te ayuda a cuidar tu cuerpo antes de que aparezcan problemas, mejorando tu bienestar y evitando lesiones futuras.
¿Qué es la fisioterapia preventiva?
La fisioterapia preventiva se enfoca en anticiparse a las lesiones y problemas musculoesqueléticos antes de que se presenten. Se trata de realizar un análisis del cuerpo y de la rutina de cada persona para identificar las áreas de riesgo y mejorar la biomecánica de los movimientos.
Este enfoque incluye un trabajo proactivo para fortalecer, corregir posturas y enseñar movimientos más seguros, reduciendo así la probabilidad de futuras lesiones. Se aplica tanto en deportistas como en personas que no tienen problemas de movilidad, siendo ideal para trabajadores de oficina, adultos mayores y cualquier persona interesada en el bienestar físico.
Diferencias con la Fisioterapia Tradicional
Enfoque: La fisioterapia tradicional se centra en tratar un problema o dolor específico que ya existe. La preventiva se anticipa al problema, minimizando riesgos.
Evaluación general: La fisioterapia preventiva evalúa el cuerpo como un todo en lugar de enfocarse solo en el área afectada, ayudando a mantener la armonía en músculos y articulaciones.
Objetivo a largo plazo: Mientras que la fisioterapia post-lesión busca una recuperación rápida, la preventiva tiene un objetivo más duradero, preservando la funcionalidad y movilidad.
¿Qué beneficios aporta?
Reducción de lesiones comunes: Actividades diarias como estar sentado largas horas, cargar objetos o caminar pueden producir microlesiones si no se realizan correctamente. La fisioterapia preventiva ayuda a corregir estas malas posturas.
Mejora de la movilidad y flexibilidad: Al trabajar en técnicas de estiramiento y movilidad, permite mantener un rango de movimiento óptimo, evitando rigidez y limitaciones.
Menor dolor muscular: Muchas molestias aparecen con el tiempo por movimientos repetitivos o posturas incorrectas. Este enfoque te enseña a moverte de forma correcta para evitar sobrecargas y molestias.
Optimización del rendimiento deportivo: Si eres deportista, la fisioterapia preventiva puede mejorar la técnica, reducir el riesgo de lesiones y permitir una recuperación más rápida después del ejercicio.
¿Cómo funciona una sesión de fisioterapia preventiva?
En una sesión de fisioterapia preventiva, el profesional evalúa la postura, el tono muscular, el equilibrio y el rango de movimiento. También toma en cuenta el estilo de vida, las actividades y los movimientos más comunes de cada persona. A partir de esta evaluación, el fisioterapeuta desarrolla un plan de ejercicios personalizados, que incluye:
Ejercicios de fortalecimiento de los músculos estabilizadores para evitar sobrecargas.
Corrección de posturas mediante ajustes y técnicas que facilitan una alineación adecuada.
Técnicas de movilidad para mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento.
Educación en ergonomía para quienes trabajan en oficina o realizan movimientos repetitivos, enseñando cómo adaptarse a sus entornos sin comprometer la postura.
¿Para quién es la fisioterapia preventiva?
La fisioterapia preventiva es para todos, no solo para deportistas o personas mayores. Es particularmente útil para:
Trabajadores de oficina: Que pasan muchas horas sentados y suelen padecer dolor de espalda, cuello y muñecas.
Deportistas: Que buscan evitar lesiones relacionadas con el sobreuso y mejorar su técnica y rendimiento.
Personas mayores: Para quienes mantener la movilidad y el equilibrio puede ser clave en la prevención de caídas y en su independencia.
Padres y cuidadores: Que realizan esfuerzos físicos diarios, como cargar niños o estar en posiciones incómodas.
Consejos de autocuidado: Fisioterapia preventiva en casa
Aquí te dejo algunos consejos sencillos que puedes empezar a aplicar hoy mismo para cuidar tu cuerpo:
Estiramientos diarios: Unos minutos de estiramiento al despertar y antes de dormir pueden marcar una gran diferencia.
Pausas activas: Si trabajas en una oficina, intenta hacer pausas cada hora. Da un paseo, estira brazos y piernas, y revisa tu postura.
Trabaja el core: Mantener los músculos del abdomen y la espalda baja fuertes protege tu columna y previene lesiones.
Escucha a tu cuerpo: Si sientes alguna molestia leve, no la ignores. Podría ser una señal de que necesitas ajustar tu postura o forma de moverte.
Consulta a un fisioterapeuta regularmente: No hace falta esperar a una lesión. Un chequeo preventivo puede ser el mejor regalo que le hagas a tu salud física.
Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.
En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.
Qué significan los dos números de la tensión
La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):
Tensión sistólica o "máxima": la presión en las arterias cuando el corazón se contrae. Es el primer número.
Tensión diastólica o "mínima": la presión cuando el corazón se relaja entre latido y latido. Es el segundo número.
Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.
Clasificación actual de la tensión arterial en adultos
La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:
Categoría
Máxima (sistólica)
Mínima (diastólica)
No elevada
Menos de 120
y
menos de 70
Elevada
120 a 139
o
70 a 89
Hipertensión
140 o más
o
90 o más
La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.
Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.
Tabla de tensión arterial normal por edad
Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:
Edad
Qué se considera adecuado
A tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)
Depende de la edad, el sexo y la estatura
Se valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)
Por debajo de 120/70
A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 años
Por debajo de 120/70
Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 años
Por debajo de 120/70
La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 años
Por debajo de 120/70
La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágiles
Objetivo individualizado
El médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.
Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.
¿Por qué sube la tensión con la edad?
Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.
Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.
Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.
¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?
De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.
Si en consulta aparece 140/90 o más en varias ocasiones.
Si tienes la tensión "elevada" (120-139 / 70-89) y además diabetes, colesterol alto, enfermedad renal o antecedentes familiares cardiovasculares.
Si tienes tensión baja con mareos o desmayos frecuentes.
Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.
Preguntas frecuentes
¿Qué tensión es normal a los 60 años?
La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.
¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?
Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.
¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?
Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.
¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?
Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.
¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?
Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.
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En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.