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Técnicas de liberación miofascial: Una solución eficaz para el dolor muscular y la mejora de la movilidad
Liberación miofascial: una técnica eficaz para aliviar el dolor muscular y mejorar la movilidad en la fisioterapia moderna.

En el mundo de la fisioterapia moderna, las técnicas de liberación miofascial se han convertido en uno de los enfoques más eficaces para tratar el dolor muscular y las restricciones en los tejidos blandos. Esta técnica, aunque ampliamente utilizada, sigue siendo un concepto que muchos desconocen por completo, por lo que es fundamental comprender cómo funciona, sus beneficios y cómo puede integrarse con otras terapias para potenciar los resultados en la recuperación y el bienestar físico.


¿Qué es la liberación miofascial?

La miofascia es una red de tejido conectivo que recubre los músculos y órganos del cuerpo, proporcionando soporte y estructuración. A veces, debido a lesiones, malas posturas, estrés o tensiones repetitivas, la fascia se puede endurecer y formar puntos gatillo, que son zonas de tensión localizadas que provocan dolor. Este dolor puede irradiar hacia otras áreas, lo que genera molestias musculares crónicas y limitaciones en el movimiento.

La liberación miofascial es una técnica manual utilizada por fisioterapeutas para aliviar estos puntos de tensión en la fascia y mejorar la movilidad muscular. Consiste en aplicar presión suave y sostenida sobre los puntos de tensión de la fascia, liberando la rigidez y restaurando el flujo sanguíneo, lo que permite la relajación de los músculos y una mejor circulación en el área afectada.


¿Cómo funciona la liberación miofascial?

La liberación miofascial se basa en el principio de aplicar una presión controlada sobre los puntos tensos de la fascia y mantenerla durante un período prolongado. Al hacerlo, se logra:

  • Alivio del dolor muscular: La presión sostenida sobre los puntos de tensión permite que los músculos se relajen, lo que reduce la incomodidad y el dolor asociado a las contracturas musculares.

  • Mejora de la circulación sanguínea: La liberación miofascial promueve el flujo sanguíneo hacia los músculos, lo que facilita la eliminación de toxinas y favorece la regeneración de los tejidos.

  • Restauración de la movilidad: Al liberar la tensión en la fascia, los músculos recuperan su flexibilidad y rango de movimiento, lo que mejora la movilidad general y la capacidad para realizar actividades diarias o deportivas sin dolor.

  • Reducción de las restricciones fasciales: Esta técnica ayuda a eliminar las adherencias que pueden formarse entre los músculos y la fascia, lo que facilita un movimiento más libre y sin restricciones.


Beneficios de la liberación miofascial

La liberación miofascial no solo es eficaz para aliviar el dolor muscular, sino que también ofrece una serie de beneficios adicionales que la convierten en una herramienta muy valiosa en la fisioterapia moderna. Entre los principales beneficios se encuentran:

  • Alivio del dolor crónico: Esta técnica es especialmente útil para personas que sufren de dolor crónico, como el dolor lumbar, cervical o de hombros. Al tratar los puntos gatillo en los músculos, se puede reducir considerablemente el malestar.

  • Recuperación de lesiones deportivas: Los deportistas, ya sea aficionados o profesionales, se benefician de la liberación miofascial, ya que facilita la recuperación de lesiones musculares y articulares al mejorar la circulación y reducir la inflamación.

  • Reducción de la tensión muscular: La liberación miofascial ayuda a disminuir la tensión muscular, lo que puede ser especialmente útil en personas que sufren de estrés o que realizan actividades físicas de alto impacto.

  • Mejora de la postura: El tratamiento puede mejorar la alineación del cuerpo, al reducir las tensiones en la fascia que afectan la postura, especialmente en aquellos que pasan mucho tiempo sentados o trabajando con malas posturas.

  • Relajación general y bienestar: Al liberar la fascia, se induce una sensación de relajación y bienestar general, ya que se favorece el equilibrio de todo el sistema musculoesquelético.


¿Cómo se realiza una sesión de liberación miofascial?

Durante una sesión de liberación miofascial, el fisioterapeuta evalúa el cuerpo del paciente para identificar las áreas de mayor tensión en la fascia. El tratamiento puede implicar las siguientes técnicas:

  • Presión sostenida: El fisioterapeuta aplica una presión suave pero firme sobre las áreas tensas, manteniendo la presión durante unos 90 segundos o más. Esto permite que la fascia se estire y se libere de la rigidez acumulada.

  • Movimientos de estiramiento: A veces, el fisioterapeuta mueve el área afectada de manera lenta y controlada para aumentar el rango de movimiento y aliviar la restricción.

  • Liberación de puntos gatillo: En ocasiones, los puntos de tensión o “nudos” en los músculos son tratados con técnicas de liberación activa, donde se aplica presión directamente sobre ellos para reducir la incomodidad.


Liberación miofascial en combinación con otras terapias

En la fisioterapia moderna, la liberación miofascial se utiliza cada vez más en combinación con otras terapias complementarias, lo que maximiza los beneficios y acelera el proceso de recuperación. Algunas de las combinaciones más comunes incluyen:

  • Terapia física y ejercicios de estiramiento: Después de realizar la liberación miofascial, los fisioterapeutas suelen incorporar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para mantener la movilidad y la flexibilidad alcanzadas durante el tratamiento.

  • Terapia de calor y frío: El uso de compresas calientes o frías puede complementar la liberación miofascial, ayudando a reducir la inflamación o a relajar los músculos antes de la manipulación.

  • Masaje terapéutico: A menudo, la liberación miofascial se combina con técnicas de masaje terapéutico para aumentar el alivio muscular y mejorar la circulación en todo el cuerpo.

  • Técnicas de estimulación eléctrica: Algunos fisioterapeutas emplean electroterapia para mejorar la función muscular, en combinación con la liberación miofascial, para una recuperación más rápida.


¿Para quién es adecuada la liberación miofascial?

La liberación miofascial es adecuada para cualquier persona que sufra de dolor muscular, rigidez o restricciones en los tejidos blandos, pero es especialmente beneficiosa para:

  • Personas con dolor crónico o afecciones musculoesqueléticas como la fibromialgia, contracturas musculares, dolor lumbar o cervical.

  • Deportistas que sufren de lesiones musculares o que necesitan mejorar la flexibilidad y el rendimiento.

  • Personas con problemas posturales derivados de estar sentados durante largos períodos o de realizar trabajos repetitivos.

  • Personas con estrés o ansiedad que experimentan tensiones musculares como resultado de un exceso de estrés emocional.


Artículo revisado por: Antonio González Gálvez, Fisioterapeuta.

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Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.