Terapia con ventosas (Cupping Therapy): ¿Es realmente efectiva?
Descubre cómo la terapia con ventosas puede aliviar el dolor muscular, mejorar la circulación y reducir el estrés, y qué dice la ciencia sobre su efectividad.
La terapia con ventosas, o cupping therapy, es una técnica utilizada desde hace siglos en la medicina tradicional china y en otras culturas para aliviar dolores musculares, mejorar la circulación y promover la relajación. En los últimos años, esta terapia ha ganado popularidad entre deportistas y personas que buscan alternativas naturales para el tratamiento del dolor. Pero, ¿qué tan efectiva es realmente? En este artículo, exploramos los beneficios, riesgos y evidencia científica de esta técnica.
¿En qué consiste la terapia con ventosas?
La terapia con ventosas implica la aplicación de copas o ventosas sobre la piel para crear un efecto de succión. Esto se logra a través de diferentes métodos:
Ventosas secas: Se colocan las copas sobre la piel y se crea un vacío con una bomba de succión o con calor.
Ventosas húmedas: Similar a las ventosas secas, pero con una incisión leve en la piel para extraer una pequeña cantidad de sangre.
Ventosas en movimiento: Se aplica aceite sobre la piel y se desliza la ventosa para realizar un masaje profundo.
El efecto de succión produce un aumento del flujo sanguíneo en la zona tratada, lo que, según los defensores de la técnica, ayuda a eliminar toxinas y aliviar tensiones musculares.
Beneficios atribuidos a la terapia con ventosas
Muchas personas reportan una mejora en su bienestar después de recibir terapia con ventosas. Algunos de los beneficios más destacados incluyen:
Alivio del dolor muscular y articular: Se cree que la succión ayuda a reducir la rigidez y mejorar la movilidad.
Mejor circulación sanguínea: El aumento del flujo sanguíneo puede favorecer la regeneración celular y la eliminación de sustancias inflamatorias.
Reducción del estrés y ansiedad: Muchas personas experimentan una sensación de relajación profunda tras la terapia.
Recuperación deportiva: Atletas como Michael Phelps han popularizado el uso de ventosas para acelerar la recuperación muscular.
Alivio de migrañas y tensiones: Algunas investigaciones sugieren que puede ayudar a reducir la frecuencia e intensidad de los dolores de cabeza.
¿Qué dice la ciencia?
A pesar de su popularidad, la evidencia científica sobre la eficacia de la terapia con ventosas sigue siendo limitada y en algunos casos contradictoria. Algunas revisiones de estudios han encontrado beneficios en el alivio del dolor crónico y en la mejora de la movilidad, pero muchas investigaciones tienen limitaciones metodológicas, como el tamaño reducido de la muestra o la falta de controles adecuados.
Un metaanálisis publicado en The Journal of Traditional and Complementary Medicine sugiere que la terapia con ventosas podría ser eficaz para tratar afecciones como la fibromialgia y el dolor de espalda crónico, aunque se necesitan más estudios de alta calidad para confirmarlo.
Posibles riesgos y contraindicaciones
Aunque la terapia con ventosas es generalmente segura cuando se realiza correctamente, puede presentar algunos efectos secundarios:
Moretones y marcas en la piel, que pueden durar varios días.
Irritación cutánea o reacciones alérgicas a los materiales utilizados.
Riesgo de infección si se usan ventosas húmedas sin una adecuada esterilización.
No recomendada para personas con problemas de coagulación, piel sensible o en embarazo.
Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.
En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.
Qué significan los dos números de la tensión
La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):
Tensión sistólica o "máxima": la presión en las arterias cuando el corazón se contrae. Es el primer número.
Tensión diastólica o "mínima": la presión cuando el corazón se relaja entre latido y latido. Es el segundo número.
Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.
Clasificación actual de la tensión arterial en adultos
La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:
Categoría
Máxima (sistólica)
Mínima (diastólica)
No elevada
Menos de 120
y
menos de 70
Elevada
120 a 139
o
70 a 89
Hipertensión
140 o más
o
90 o más
La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.
Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.
Tabla de tensión arterial normal por edad
Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:
Edad
Qué se considera adecuado
A tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)
Depende de la edad, el sexo y la estatura
Se valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)
Por debajo de 120/70
A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 años
Por debajo de 120/70
Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 años
Por debajo de 120/70
La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 años
Por debajo de 120/70
La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágiles
Objetivo individualizado
El médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.
Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.
¿Por qué sube la tensión con la edad?
Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.
Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.
Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.
¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?
De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.
Si en consulta aparece 140/90 o más en varias ocasiones.
Si tienes la tensión "elevada" (120-139 / 70-89) y además diabetes, colesterol alto, enfermedad renal o antecedentes familiares cardiovasculares.
Si tienes tensión baja con mareos o desmayos frecuentes.
Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.
Preguntas frecuentes
¿Qué tensión es normal a los 60 años?
La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.
¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?
Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.
¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?
Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.
¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?
Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.
¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?
Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.
Cuida tu salud cardiovascular con Xalus
En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.