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Hernia Discal en Málaga: por qué el 90% de los pacientes no necesita operarse (y qué tratamientos sí funcionan)

Hernia Discal en Málaga: por qué el 90% de los pacientes no necesita operarse (y qué tratamientos sí funcionan)

Te han hecho una resonancia. El informe dice "hernia discal L4-L5" o "protrusión cervical C5-C6" y, de repente, sientes que tu cuerpo se ha roto. Tu médico ha mencionado la palabra "cirugía". Has empezado a buscar en Google y la mayoría de lo que lees te asusta más.

Respira.

Si has llegado hasta aquí buscando respuestas, queremos darte una primera muy importante: la hernia discal no es una sentencia y, en la inmensa mayoría de los casos, no requiere pasar por quirófano. De hecho, los estudios más recientes apuntan a que entre el 80% y el 90% de las hernias discales lumbares se resuelven con un tratamiento conservador bien diseñado.

En este artículo vamos a explicarte, sin tecnicismos innecesarios, qué tienes realmente, por qué duele, qué tratamientos sí han demostrado funcionar y cuándo —y solo entonces— hay que valorar la cirugía.

¿Qué es realmente una hernia discal?

Entre cada vértebra de tu columna hay un disco intervertebral. Imagínalo como un cojín con dos partes:

  • Una parte exterior fibrosa y resistente (anillo fibroso).
  • Una parte interior gelatinosa que actúa como amortiguador (núcleo pulposo).

Cuando ese anillo exterior se debilita o se fisura, parte del núcleo gelatinoso puede desplazarse hacia fuera. Eso, simplificando, es una hernia discal.

Ahora bien, aquí viene un dato que a muchos pacientes les cambia la perspectiva: tener una hernia no significa necesariamente tener dolor. Los estudios de imagen en personas asintomáticas mayores de 40 años muestran que más del 50% tiene algún tipo de protrusión o hernia… y no les duele nada. La hernia es un hallazgo. El dolor es otra historia. Y eso es justo lo que se trata en fisioterapia.

Tipos de hernia discal: dónde duele y por qué

Según la localización, los síntomas cambian radicalmente:

Hernia discal lumbar (la más frecuente)

Aparece sobre todo en los niveles L4-L5 y L5-S1, en la parte baja de la espalda. Es la responsable de muchos casos de ciática. Suele dar:

  • Dolor lumbar profundo que puede irradiar al glúteo, muslo, pierna o pie.
  • Hormigueos o adormecimiento en una pierna.
  • Pérdida de fuerza al levantar la punta del pie o ponerse de puntillas.
  • Empeoramiento al estar sentado mucho rato, al toser o al estornudar.

Hernia discal cervical

Localizada en el cuello, entre las vértebras C5-C6 y C6-C7 normalmente. Provoca:

  • Dolor cervical que se extiende al hombro, brazo, antebrazo o dedos.
  • Hormigueos en la mano (a veces se confunde con un túnel carpiano).
  • Debilidad para sujetar objetos.
  • Dolor que aumenta al girar o inclinar la cabeza.

Hernia discal dorsal

Es la menos común. Suele dar dolor en mitad de la espalda, que puede irradiar al pecho o al costado, y a veces se confunde con problemas digestivos o respiratorios.

Los síntomas que delatan una hernia discal (y los que no)

No todo dolor de espalda es una hernia. Las señales más típicas que orientan a una hernia con compromiso de raíz nerviosa son:

  • Dolor que viaja desde la columna hacia un brazo o una pierna siguiendo un trayecto concreto.
  • Hormigueos, adormecimiento o sensación de "calambre eléctrico".
  • Pérdida de fuerza en músculos específicos.
  • Dolor que empeora con tos, estornudo o esfuerzo.
  • Dolor que cambia con ciertas posturas (mejor o peor al sentarse, al tumbarse boca arriba, al caminar).

Si solo tienes dolor lumbar localizado, sin irradiación, lo más probable es que no sea una hernia sintomática, aunque la resonancia diga lo contrario. En ese caso, mirar otras causas de dolor lumbar suele ser más útil.

Causas: qué provoca realmente una hernia discal

Las hernias rara vez aparecen "de repente" tras un mal gesto. Lo que ocurre normalmente es:

  1. Sobrecarga acumulada durante años (postura, peso, sedentarismo).
  2. Pérdida de hidratación del disco con la edad.
  3. Debilidad de la musculatura profunda que estabiliza la columna (core, multífidos).
  4. Movimientos repetidos de flexión + rotación (típicos en trabajos de carga, jardinería, mudanzas).
  5. Y un día, un gesto cualquiera —agacharse a coger un calcetín— desencadena los síntomas.

Es decir: la hernia llevaba meses o años formándose en silencio. El gesto de hoy fue solo la chispa. Esto es importante porque significa que la solución no está solo en aliviar el dolor, sino en reentrenar la columna para que la hernia deje de comportarse como un problema.

La gran pregunta: ¿hay que operarse?

En la mayoría de los casos, no. La evidencia científica actual es muy clara: a 1 año, los resultados del tratamiento conservador bien hecho son comparables a los de la cirugía en hernias lumbares no graves. Y la cirugía siempre conlleva riesgos: fibrosis, recidivas, alteraciones biomecánicas a largo plazo.

La cirugía está indicada cuando aparecen lo que llamamos "banderas rojas":

  • Pérdida de fuerza progresiva e importante en una pierna o brazo.
  • Pérdida de control de esfínteres (no poder retener orina o heces).
  • Adormecimiento en la zona genital o perineal ("anestesia en silla de montar").
  • Dolor incontrolable que no cede con ningún tratamiento durante semanas.

Si no tienes ninguno de estos síntomas, lo correcto es agotar el tratamiento conservador antes de plantearse el quirófano. Y aquí es donde la fisioterapia avanzada cambia el pronóstico.

Tratamientos sin cirugía que SÍ funcionan en una hernia discal

En Xalus combinamos varios enfoques en función de tu caso concreto. No todos los pacientes necesitan todo, pero estos son los pilares del tratamiento moderno de la hernia discal:

1. Método McKenzie

El Método McKenzie es uno de los abordajes con más evidencia científica para hernia discal y dolor radicular. Se basa en identificar qué movimientos centralizan tu dolor (es decir, hacen que el dolor se acerque a la columna y se aleje de la pierna o el brazo) y convertir esos movimientos en tu medicina diaria. Es el primer filtro que aplicamos: en muchos casos, los pacientes mejoran significativamente solo con esto en 3 o 4 sesiones.

2. EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular)

La EPI actúa directamente sobre el tejido degenerado, especialmente útil en componentes de tendinopatía o fibrosis asociada. Permite acelerar la regeneración tisular y reducir el dolor neuropático que muchas veces acompaña a la hernia.

3. Neuromodulación

Para hernias con dolor irradiado importante (ciática, cervicobraquialgia), la neuromodulación percutánea actúa sobre el nervio comprometido para reducir su hiperactividad y disminuir el dolor de forma más rápida que la fisioterapia clásica. Combinada con ejercicio terapéutico, es una de las herramientas que más cambia el pronóstico.

4. Ondas de choque y láser de alta intensidad

Las ondas de choque y el láser de alta intensidad ayudan a desinflamar, mejorar la circulación local y modular el dolor crónico. Especialmente útiles cuando la hernia coexiste con contracturas musculares profundas o puntos gatillo activos.

5. INDIBA

La tecnología INDIBA por radiofrecuencia profunda mejora la oxigenación del disco y los tejidos circundantes, acelerando la fase regenerativa. Es uno de los tratamientos mejor tolerados por pacientes con dolor crónico.

6. Sistema Súper Inductivo (SIS)

El SIS genera contracciones musculares profundas mediante campo magnético, sin contacto y sin dolor. Permite reactivar la musculatura estabilizadora de la columna que se ha "apagado" por el dolor —algo fundamental para que la hernia no vuelva a dar síntomas.

7. Ejercicio terapéutico personalizado

Y, por encima de todo lo anterior: ningún tratamiento pasivo funciona si no se acompaña de ejercicio. Reentrenar el core, la cadena posterior, el control motor y la fuerza global de la columna es lo que hace que los resultados se mantengan en el tiempo. Aquí trabajamos a menudo con Pilates en máquinas, una herramienta excelente para columnas sensibilizadas.

Lo que NO debes hacer si tienes una hernia discal

  • No te metas en la cama "a esperar que pase". El reposo prolongado empeora el cuadro. La columna necesita movimiento adaptado.
  • No hagas abdominales clásicos. Las flexiones repetidas de tronco son justo lo que más estresa al disco.
  • No te cuelgues de una barra "para descomprimir". No funciona como crees y a algunos les empeora.
  • No te dejes asustar por la resonancia. Las imágenes no se correlacionan bien con el dolor. Tu cuadro clínico es lo que manda.
  • No hagas estiramientos agresivos del nervio ciático sin supervisión. Pueden irritar más la raíz.

¿Cuánto tarda en mejorar una hernia discal?

Con tratamiento conservador bien hecho:

  • Mejora notable del dolor: entre 4 y 8 semanas.
  • Recuperación funcional completa: entre 3 y 6 meses.
  • Estabilización a largo plazo: hace falta mantener el ejercicio el resto de tu vida (sí, esto es así, y es la mejor noticia: te llevarás una columna más fuerte que antes de la hernia).

Las primeras 2-3 semanas son las más duras. A partir de ahí, si el plan es el correcto, la mejoría debería ser progresiva y sostenida. Si pasan 4-6 semanas sin mejoría real, hay que reevaluar el abordaje.

¿Por qué tratar tu hernia discal en Xalus?

En nuestra clínica de Málaga combinamos algo que pocas clínicas reúnen bajo un mismo techo:

  • Diagnóstico fisioterápico avanzado con ecografía musculoesquelética para entender qué está pasando realmente en tu disco y en los tejidos vecinos.
  • Tecnología de vanguardia: EPI, neuromodulación, INDIBA, ondas de choque, láser de alta intensidad, SIS.
  • Equipo multidisciplinar: si tu caso necesita la opinión de traumatología, medicina general o psicología del dolor crónico, lo coordinamos sin que tú tengas que dar vueltas por media ciudad.
  • Programa de readaptación al deporte y a la vida diaria, no solo "quitar el dolor".

Llevamos años acompañando a pacientes que llegaron con una hernia y un parte de cirugía debajo del brazo, y que hoy hacen vida normal —incluyendo deporte— sin haber pasado por quirófano.

Cuándo pedir cita: la regla simple

Pide cita con un fisioterapeuta especializado si:

  • Llevas más de 2 semanas con dolor lumbar o cervical que se irradia.
  • El dolor te limita el sueño, el trabajo o tu actividad habitual.
  • Tienes hormigueos o pérdida de fuerza, aunque sean leves.
  • Te han diagnosticado hernia discal por imagen y no sabes qué hacer a continuación.
  • Te han propuesto cirugía y quieres una segunda opinión basada en tratamiento conservador.

Acude a urgencias si: pierdes el control de esfínteres, notas anestesia en la zona genital o tienes una pérdida de fuerza brusca y severa en una pierna o brazo.


Reserva tu valoración en Xalus

Si llevas semanas conviviendo con dolor y no sabes qué pasos dar, lo más útil que puedes hacer hoy es una valoración fisioterápica completa: evaluamos tu caso, te explicamos en lenguaje claro qué está pasando y diseñamos un plan adaptado a ti.

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Tu columna tiene mucha más capacidad de recuperación de la que crees. Solo necesita el plan adecuado.

Codo de tenista: síntomas, causas y los tratamientos que realmente funcionan para acabar con el dolor

Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.