Pubalgia del deportista en Málaga: por qué te duele la ingle al correr y cómo recuperarte sin perder la temporada
Empezó como una molestia. Un tirón leve en la ingle al rematar, al cambiar de dirección, al esprintar tras una pelota. Decidiste seguir entrenando porque "ya se irá". Tres semanas después, estás haciendo el calentamiento con dolor. Seis semanas después, el dolor te despierta por la noche cuando giras en la cama. Tres meses después, has dejado de jugar, has visto a dos médicos, te han dicho cosas distintas (uno habla de "tendinitis de aductores", otro menciona "hernia inguinal", una resonancia salió "normal") y sigues con la sensación de que nadie sabe qué te pasa.
Si esto te suena, lo que probablemente tienes es una pubalgia. Y te decimos algo que casi ningún profesional explica bien: la pubalgia no es una lesión, es un síndrome. No es un único problema con un único tratamiento, sino tres cuadros distintos que comparten un mismo síntoma (dolor en la región del pubis y la ingle) pero que requieren enfoques diferentes. De ahí que tantos deportistas pasen meses dando tumbos sin solución.
En la Clínica Xalus de Málaga llevamos años tratando pubalgias en futbolistas, runners, ciclistas, jugadores de tenis y pádel, y la diferencia que vemos entre los pacientes que se recuperan en 6 semanas y los que llevan 9 meses sin entrenar no es la gravedad de la lesión: es la calidad del diagnóstico y del protocolo de readaptación.
En este artículo te explicamos qué es exactamente la pubalgia, los 3 tipos que existen, por qué se cronifica con tanta facilidad, cuándo debes preocuparte de verdad y cuál es el protocolo con el que conseguimos devolver a los deportistas a su nivel previo sin perder la temporada.
¿Qué es la pubalgia? (la explicación que tu fisio no te ha dado)
La pubalgia es un dolor crónico en la región del pubis, la ingle y/o la cara interna del muslo que aparece típicamente en deportistas que realizan gestos repetidos de patada, cambio de dirección, sprint y golpeo. Es una de las lesiones más frecuentes (y peor tratadas) en el deporte profesional y aficionado.
Lo que la diferencia de otras lesiones de la zona es que no hay un solo tejido lesionado. Hay varias estructuras que pueden estar implicadas, normalmente al mismo tiempo:
- Tendones de los aductores (especialmente el aductor largo).
- Músculos abdominales (sobre todo el recto anterior y los oblicuos en su inserción en el pubis).
- Sínfisis púbica (la articulación que une los dos huesos del pubis).
- Pared posterior del canal inguinal.
- Tendón del psoas iliaco.
- Suelo pélvico y nervios de la zona.
Por eso es un síndrome y no una lesión simple. Y por eso requiere un diagnóstico fino.
Los 3 tipos de pubalgia: identifica el tuyo
Aquí está la información que cambia todo. Antes de tratar, hay que saber cuál de los tres tipos tienes, porque el tratamiento es distinto.
Tipo 1: Pubalgia adductora (la más frecuente, ~60% de los casos)
Qué es: una tendinopatía del aductor largo en su inserción en el pubis. El tejido del tendón se ha sobrecargado, ha empezado a degenerar y aparece dolor.
Cómo se siente:
- Dolor en la cara interna del muslo, justo donde se une al pubis.
- Empeora al separar piernas con fuerza, al rematar, al cambiar de dirección.
- Mejora con el calentamiento al principio, pero luego empeora.
- Puede irradiar hacia abajo por el muslo.
Quién la tiene: futbolistas (típica), runners con asimetrías, jugadores de pádel y tenis, jugadores de hockey.
Tipo 2: Pubalgia osteítica / osteopatía del pubis (~25% de los casos)
Qué es: una inflamación crónica de la sínfisis púbica (la articulación entre los dos huesos del pubis). Suele aparecer cuando un desequilibrio entre aductores fuertes y abdominales débiles tracciona crónicamente esa articulación.
Cómo se siente:
- Dolor central, justo encima del pubis, a veces irradiando a ambos lados.
- Sensación de "dolor en el hueso", no muscular.
- Empeora al subir escaleras, al levantarse de la cama, al toser o estornudar.
- Crujidos o molestias en el pubis al rotar el tronco.
Quién la tiene: futbolistas profesionales y semiprofesionales, atletas de medio fondo con altos volúmenes de entrenamiento, deportistas con asimetrías pélvicas.
Tipo 3: Hernia del deportista (Sportsman's hernia / Gilmore's groin) (~15% de los casos)
Qué es: una debilidad de la pared posterior del canal inguinal que provoca dolor pero NO hay una hernia visible en exploración o ecografía estándar. Por eso confunde tanto.
Cómo se siente:
- Dolor en la región inguinal, muy específico, "de un dedo".
- Empeora con el esfuerzo abdominal: toser, estornudar, levantar peso, hacer abdominales.
- A menudo irradia hacia el testículo en hombres (sin afectar al testículo).
- Puede acompañarse de sensación de "pinchazo" durante el esfuerzo.
Quién la tiene: sobre todo deportistas masculinos de alto nivel, especialmente de fútbol, hockey y rugby.
💡 La realidad clínica: muchos deportistas tienen una mezcla de los tres tipos. Y la mayoría de los tratamientos fallidos son porque solo se trató uno de ellos.
Las 7 señales de que tienes pubalgia (haz tu autoevaluación)
Apunta cuántas tienes:
- Dolor en la ingle o el pubis que aparece o empeora con el deporte.
- El dolor mejora con el reposo y empeora al volver a entrenar, en un patrón crónico que llevas semanas o meses.
- Te molesta al levantarte de la cama o al ponerte los calcetines (especialmente al separar la pierna).
- Empeora con gestos específicos: rematar, esprintar, cambiar de dirección, golpear el balón.
- Has notado pérdida de potencia en el sprint o el chut.
- Has bajado tu nivel deportivo sin saber por qué.
- Llevas más de 4 semanas con el dolor y no se va con AINEs ni reposo relativo.
Si tienes 4 o más, alta probabilidad de pubalgia. Si llevas más de 8 semanas con el cuadro, eres pubalgia crónica y necesitas un protocolo específico, no más reposo.
Señales de alarma: cuándo NO es pubalgia y debes ir a urgencias o al médico
Antes de seguir, esto importa. La pubalgia comparte síntomas con cuadros que requieren atención médica urgente. Acude a urgencias o al médico antes que al fisio si tienes:
- Dolor testicular intenso (no irradiado, sino EN el testículo): puede ser una torsión testicular, una urgencia.
- Bulto palpable en la ingle que aumenta al toser o hacer fuerza: posible hernia inguinal real, que sí es operable y puede estrangularse.
- Fiebre y dolor pélvico: puede ser una infección urinaria complicada, prostatitis o anexitis.
- Sangre en la orina o dolor al orinar: descartar infección o cálculo.
- Dolor abdominal generalizado e intenso: descartar abdomen agudo.
- Dolor que despierta por la noche sin que lo haya hecho el deporte, especialmente si pierdes peso o hay sudoración nocturna: descartar causas sistémicas.
Si todo esto está descartado, sigue leyendo. La probabilidad de que sea pubalgia es alta.
Por qué tu pubalgia se ha cronificado: 5 motivos reales
Aquí está la verdad incómoda: la pubalgia se cronifica porque se ha tratado mal desde el principio. Estas son las razones más frecuentes que vemos:
1. Has confiado en que "el reposo lo cura todo"
El reposo absoluto en pubalgia es una mala idea. La estructura tendinosa NECESITA carga progresiva para regenerarse. El reposo prolongado solo desentrena al deportista y debilita aún más los tejidos.
2. Te trataron solo los aductores
Si solo te masajearon o estiraron los aductores, ignoraron el desequilibrio con los abdominales (que es la causa real). La pubalgia es un problema de descompensación, no de un músculo aislado.
3. Volviste a entrenar demasiado pronto
"Ya no me duele en reposo" no significa "estoy curado". Tienes que pasar por una vuelta progresiva al deporte (return to play) con tests funcionales. La mayoría de recidivas son por aquí.
4. Nadie miró tu cadera, columna lumbar y suelo pélvico
La pubalgia es muchas veces síntoma de un problema mecánico más arriba (lumbar) o más abajo (cadera) o adyacente (suelo pélvico). Tratar solo el pubis sin valorar el resto es perder el tiempo.
5. No se hicieron pruebas de imagen específicas
Una resonancia mal indicada o una ecografía sin protocolo deportivo puede pasar por alto la lesión real. La ecografía musculoesquelética dinámica (con el deportista haciendo el gesto que provoca el dolor) es clave.
Cómo se diagnostica una pubalgia bien hecha
Aquí está la diferencia entre un fisio que sabe y uno que no. Un buen diagnóstico de pubalgia incluye:
1. Anamnesis específica del deportista
- Deporte, modalidad, gesto que provoca dolor, volumen e intensidad de entrenamiento.
- Historia de lesiones previas (sacroilíacas, lumbares, isquiotibiales, cadera).
- Variaciones recientes del entrenamiento (cambios de superficie, calzado, volumen).
2. Exploración física completa
- Test de aductores resistidos (squeeze test): el más sensible para pubalgia adductora.
- Test de abdominales resistidos: provoca dolor cuando hay implicación de la pared abdominal.
- Palpación específica de la inserción de aductor largo, recto anterior, sínfisis púbica y canal inguinal.
- Tests de la cadera: FADIR, FABER (descartar pinzamiento femoroacetabular).
- Valoración de la sacroilíaca, de la columna lumbar y del suelo pélvico.
3. Ecografía musculoesquelética dinámica
Aquí es donde marcamos diferencia. La ecografía dinámica permite ver:
- Estructura del tendón del aductor (¿hay tendinopatía? ¿calcificación? ¿rotura parcial?).
- Estado de la pared posterior del canal inguinal durante el esfuerzo abdominal.
- Inflamación de la sínfisis púbica.
- Edema o líquido en planos miofasciales.
Esta es una de nuestras herramientas estrella en Xalus para deportistas. Permite confirmar el diagnóstico el mismo día y empezar tratamiento sin esperas.
4. Resonancia magnética (cuando hace falta)
Reservada para sospecha de hernia del deportista refractaria, lesión osteoarticular profunda, o cuando la ecografía y la clínica no concuerdan.
El protocolo de Xalus para pubalgia: 5 fases
Llevamos años perfeccionando este protocolo combinando lo mejor de la fisioterapia deportiva, las tecnologías de vanguardia y la readaptación deportiva real (que es donde se gana o se pierde la batalla contra la cronificación).
Fase 1: Diagnóstico y control del dolor (semanas 1-2)
- Confirmación del tipo de pubalgia con ecografía dinámica.
- Reposo deportivo relativo: NO entrenar el gesto doloroso, pero sí mantener actividad cruzada (bici, natación si tolera, trabajo de tren superior).
- Terapia manual sobre aductores, psoas, recto anterior, suelo pélvico, columna lumbar.
- INDIBA Activ: una de las herramientas más útiles aquí. Reduce la inflamación, mejora la circulación local y permite al deportista mantener cierta actividad sin agravar.
- Punción seca o neuromodulación percutánea sobre puntos gatillo activos en aductores, psoas, cuadrado lumbar.
- Pautas de carga y descarga muy específicas.
Fase 2: Tratamiento del tejido lesionado (semanas 2-6)
Aquí es donde entran los tratamientos que marcan la diferencia en pubalgia crónica:
- EPI ecoguiada (Electrólisis Percutánea Intratisular): probablemente la herramienta más eficaz que existe hoy para tendinopatías crónicas de aductores. Aplicamos una corriente galvánica sobre el tejido degenerado, guiados por ecografía. Resultado: el tendón se regenera de verdad, no solo cede la inflamación. La evidencia científica es contundente, especialmente en deportistas.
- Ondas de choque focales sobre la inserción del tendón cuando hay calcificación o tendinopatía muy crónica.
- Láser de alta intensidad para acelerar la cicatrización en lesiones agudas.
- Trabajo manual continuo sobre cadenas musculares.
Fase 3: Reequilibrio muscular (semanas 4-10, solapa con la fase 2)
Esta fase es la que distingue al protocolo serio del improvisado:
- Fortalecimiento progresivo de aductores con el famoso protocolo Hölmich (ejercicios isométricos progresando a excéntricos y después a dinámicos).
- Fortalecimiento del core profundo: transverso, oblicuos, suelo pélvico (sí, también en hombres).
- Trabajo del psoas: fundamental y casi siempre olvidado.
- Estabilización lumbopélvica.
- Pilates en máquinas específico para deportistas: una herramienta excelente para deportistas que necesitan ganar control sin impacto.
Fase 4: Readaptación al gesto deportivo (semanas 8-12)
- Reincorporación progresiva al gesto específico (carrera continua → cambios de ritmo → cambios de dirección → contacto/duelo).
- Trabajo pliométrico controlado.
- Tests funcionales antes de pasar de fase: si no superas el test, no avanzas.
- Análisis biomecánico del gesto deportivo si es necesario.
- Estudio de la pisada y plantillas cuando hay disimetrías o problemas biomecánicos asociados.
Fase 5: Vuelta al deporte y prevención de recaídas
- Programa de mantenimiento de fuerza y core para realizar 2-3 veces por semana de por vida.
- Pautas de carga semanal para prevenir la recaída.
- Revisiones programadas durante los primeros 6 meses.
- Coordinación con el entrenador o preparador físico cuando es necesario.
¿Cuántas sesiones necesitas? Plazos reales por tipo
Esto es lo que ven nuestros pacientes en consulta:
Pubalgia adductora aguda (<1 mes de evolución)
- Sesiones: 6-10 en 4-6 semanas.
- Vuelta al deporte completa: 4-8 semanas.
- Pronóstico: excelente con protocolo correcto.
Pubalgia adductora crónica (>3 meses de evolución)
- Sesiones: 12-18 en 8-12 semanas.
- Vuelta al deporte completa: 10-14 semanas.
- Pronóstico: muy bueno, pero requiere disciplina del paciente.
Pubalgia osteítica (osteopatía del pubis)
- Sesiones: 14-20 en 10-16 semanas.
- Vuelta al deporte completa: 12-20 semanas.
- Pronóstico: bueno, pero más lento. Es la más exigente con el reequilibrio muscular.
Hernia del deportista
- Sesiones: 10-15 + posible cirugía si es refractaria.
- Vuelta al deporte: 12-16 semanas si conservador, 8-10 semanas si cirugía + rehabilitación.
- Pronóstico: muy bueno cuando hay coordinación entre cirujano y fisioterapeuta.
💡 Sin protocolo de readaptación, los plazos se duplican y el riesgo de recaída se triplica. Es matemática deportiva.enuino para el resto.
Casos típicos que vemos en consulta
Los perfiles más frecuentes:
- Futbolista amateur 25-40 años con pubalgia adductora crónica que llevan medio año entre Voltaren y reposo. Recuperación con EPI + protocolo Hölmich + readaptación: vuelta al fútbol en 8-10 semanas.
- Runner 30-50 años con dolor en pubis al aumentar kilometraje. Suele tener desequilibrio aductor/abdominal + alguna disfunción biomecánica de la pisada. Resolución completa en 6-8 semanas.
- Jugador de pádel 35-55 años con pubalgia inguinal y rotaciones de tronco. Suele requerir abordaje multidisciplinar incluyendo trabajo de tronco y, a veces, valoración para hernia del deportista.
- Triatleta o ciclista 30-45 años con pubalgia osteítica por sobreuso. Caso largo (3-4 meses) pero muy buen pronóstico con protocolo serio y ajuste del entrenamiento.
- Futbolista profesional o semiprofesional joven con pubalgia recurrente: aquí entran factores de planificación de la temporada, prevención y, a veces, asesoramiento al cuerpo técnico.
Preguntas frecuentes sobre la pubalgia
¿Tengo que dejar de entrenar completamente?
Casi nunca recomendamos reposo absoluto. Lo que sí hacemos es modificar la carga: quitar lo que duele (correr, golpear, esprintar) y mantener lo que no duele (bici suave, natación si tolera, trabajo de tren superior, core no provocador). El deportista mantiene el fondo y la motivación, lo que también ayuda a la recuperación.
¿La pubalgia se opera?
Solo en una minoría de casos: hernia del deportista refractaria al tratamiento conservador, lesiones graves del aductor con rotura completa o avulsión, o casos crónicos muy seleccionados. En la mayoría de pubalgias, el tratamiento conservador resuelve.
¿La EPI duele?
Es una sensación particular: se nota un pinchazo y, durante unos segundos, una corriente local sobre el tendón. No es agradable, pero es bien tolerada. La inmensa mayoría de pacientes salen de la sesión con menos dolor que cuando entraron, y los resultados se acumulan sesión a sesión.
¿Puedo seguir compitiendo mientras me trato?
Si tu pubalgia es leve y aguda, a veces podemos diseñar un plan de competición controlada. Si es crónica o moderada-severa, continuar compitiendo es la receta para cronificar el cuadro 12 meses más. Es una conversación honesta que tenemos con cada deportista.
¿Mi seguro privado lo cubre?
Trabajamos con la mayoría de aseguradoras privadas. Si tu pubalgia viene tras un traumatismo deportivo o accidente cubierto, te confirmamos la cobertura llamando al 952 17 45 50.
¿Vale la pena ir si llevo un año con esto?
Sí, y lo decimos por experiencia. Vemos pacientes que llegan después de 1, 2 e incluso 3 años de pubalgia mal tratada y la mayoría se recupera. La diferencia es que el protocolo será más largo y exigente, pero el pronóstico sigue siendo bueno cuando se hace bien.
¿Qué deportes son los que más pubalgia provocan?
Por orden: fútbol (con diferencia), hockey hierba, rugby, atletismo de medio fondo, pádel y tenis, ciclismo (especialmente en posiciones de contrarreloj), running con asimetrías y artes marciales con patadas.
Cuándo pedir cita en Xalus
Pide valoración si:
- Llevas más de 3 semanas con dolor en pubis o ingle al hacer deporte.
- Tu dolor interrumpe entrenamientos o limita tu rendimiento.
- Has reposado 2 semanas o más y al volver a entrenar el dolor regresa igual o peor.
- Te han dado un diagnóstico inicial pero el tratamiento no está funcionando después de 4-6 semanas.
- Tu pubalgia se repite cada cierto tiempo (recidiva crónica).
En la Clínica Xalus de Málaga (Avenida Imperio Argentina 23) tenemos un equipo de fisioterapeutas con formación específica en deporte y traumatología, ecografistas especializados en patología músculo-esquelética y readaptadores deportivos. Disponemos de EPI, ondas de choque, INDIBA Activ, láser de alta intensidad, neuromodulación percutánea, ecografía dinámica y Pilates en máquinas para abordar tu caso con todas las herramientas que un deportista necesita.
📞 Llámanos al 952 17 45 50 📧 info@xalus.es 📍 Avenida Imperio Argentina 23, Málaga 🗓️ Contáctenos
Llevar meses sin poder hacer tu deporte no es un destino. La pubalgia bien tratada se cura, y la mayoría de los deportistas vuelven a su nivel previo. Solo hay que saber qué tipo tienes y aplicar el protocolo correcto.