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Terapia con imanes en fisioterapia: ¿Es efectiva para el dolor crónico?
Descubre si la terapia con imanes realmente funciona para aliviar el dolor crónico y cómo se utiliza en fisioterapia para la recuperación muscular.

El dolor crónico es una afección que afecta a millones de personas en todo el mundo, limitando su calidad de vida y dificultando sus actividades diarias. Dentro de las alternativas terapéuticas, la magnetoterapia o terapia con imanes ha ganado popularidad como un método no invasivo para aliviar el dolor y mejorar la recuperación muscular.


¿Qué es la terapia con imanes o magnetoterapia?

La terapia con imanes es un tratamiento que utiliza campos magnéticos para estimular la actividad celular y mejorar la circulación sanguínea. Se basa en la idea de que los campos magnéticos pueden influir en los procesos fisiológicos del cuerpo, promoviendo la regeneración de tejidos y aliviando el dolor.

Existen dos tipos principales de terapia magnética:

  • Imanes estáticos: Son imanes permanentes colocados sobre la piel en zonas de dolor mediante parches, pulseras o plantillas.

  • Magnetoterapia pulsada: Utiliza dispositivos electromagnéticos que generan campos magnéticos de baja frecuencia aplicados en sesiones terapéuticas.

Este método ha sido utilizado en fisioterapia como un complemento para tratar diversas afecciones musculoesqueléticas, pero su efectividad sigue siendo motivo de debate.


¿Cómo funciona la terapia con imanes en el cuerpo?

Los defensores de la terapia magnética afirman que los imanes pueden:

  • Aumentar la circulación sanguínea, lo que favorece la oxigenación de los tejidos.

  • Reducir la inflamación, ayudando a aliviar el dolor muscular y articular.

  • Estimular la regeneración celular, promoviendo la reparación de tejidos dañados.

  • Regular la actividad nerviosa, disminuyendo la percepción del dolor.

El mecanismo exacto de cómo los campos magnéticos afectan al cuerpo aún no está completamente comprobado científicamente, pero algunos estudios sugieren que podrían influir en la producción de endorfinas y en la modulación del sistema nervioso.


Beneficios potenciales de la magnetoterapia en fisioterapia

En fisioterapia, la magnetoterapia se ha utilizado como complemento en el tratamiento de diversas condiciones:

A. Dolor crónico musculoesquelético

Condiciones tratadas: Artritis, fibromialgia, lumbalgia, cervicalgia.

Beneficio esperado: Reducción del dolor y mejora de la movilidad articular.

B. Lesiones deportivas y recuperación muscular

Condiciones tratadas: Contracturas, esguinces, tendinitis.

Beneficio esperado: Disminución de la inflamación y regeneración de tejidos.

C. Problemas de circulación y cicatrización

Condiciones tratadas: Úlceras, edemas, lesiones óseas.

Beneficio esperado: Mayor oxigenación y reparación de tejidos.

D. Osteoporosis y fracturas

Condiciones tratadas: Pérdida de densidad ósea, fracturas difíciles de sanar.

Beneficio esperado: Posible estimulación del metabolismo óseo para acelerar la regeneración.


¿Qué dice la ciencia? Evidencia sobre la eficacia de la terapia con imanes

El uso de la terapia magnética sigue siendo controversial en la comunidad científica. Mientras algunos estudios han reportado beneficios en el alivio del dolor y la regeneración de tejidos, otros no han encontrado diferencias significativas en comparación con el placebo.

Estudios a favor:

  • Algunos ensayos clínicos han mostrado una ligera mejoría en pacientes con artritis y dolor lumbar crónico al usar magnetoterapia pulsada.

  • Se han observado efectos positivos en la cicatrización de fracturas óseas y úlceras diabéticas.

Estudios en contra:

  • Revisiones científicas han indicado que los imanes estáticos (como pulseras o parches) no tienen efectos significativos en el dolor crónico.

  • La falta de estandarización en la intensidad y duración del tratamiento dificulta obtener conclusiones definitivas.

En general, la magnetoterapia pulsada parece tener más respaldo científico que los imanes estáticos, pero aún se requieren más investigaciones para confirmar su efectividad real.


¿Es la terapia con imanes una opción recomendada?

Aunque la magnetoterapia puede ser una opción complementaria dentro de un tratamiento de fisioterapia, no debe sustituir las terapias convencionales como el ejercicio terapéutico, la terapia manual o la electroterapia.

¿Cuándo podría ser útil?

  • Como un tratamiento complementario para el dolor crónico musculoesquelético.

  • En personas que no pueden tomar antiinflamatorios o analgésicos.

  • En casos donde otras terapias convencionales no han sido efectivas.

¿Cuándo no es recomendable?

  • Si se usa como única estrategia para tratar el dolor.

  • En personas con marcapasos o dispositivos electrónicos implantados.

  • En embarazadas o pacientes con tumores, ya que no hay suficiente evidencia sobre su seguridad en estos casos.

El éxito del tratamiento dependerá de la condición del paciente, la frecuencia del uso y la combinación con otras terapias de rehabilitación.


Recomendaciones para el uso seguro de la magnetoterapia

Si decides probar la terapia con imanes como parte de un tratamiento fisioterapéutico, sigue estas recomendaciones:

  • Consulta con un profesional de la salud antes de iniciar el tratamiento.

  • Asegúrate de que los imanes sean de calidad y tengan la intensidad adecuada.

  • No uses imanes sobre heridas abiertas o áreas con infecciones.

  • Complementa la terapia con ejercicio, estiramientos y hábitos saludables.

La combinación de magnetoterapia con otros enfoques fisioterapéuticos puede maximizar los beneficios y proporcionar un alivio más efectivo del dolor.


Artículo revisado por: Francisco Garrido Luque, Fisioterapeuta.

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Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.