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Terapias de regeneración celular: Acelerando la recuperación y mejorando la regeneración de tejidos en la fisioterapia deportiva
Terapias de regeneración celular: cómo el PRP y las células madre aceleran la recuperación y mejoran la regeneración de los tejidos en fisioterapia deportiva.

En la fisioterapia deportiva moderna, las terapias de regeneración celular están ganando terreno como tratamientos innovadores y efectivos para acelerar la recuperación de lesiones y mejorar la regeneración de los tejidos. Técnicas como la terapia con plasma rico en plaquetas (PRP) y la terapia de células madre están comenzando a integrarse de forma cada vez más frecuente en los planes de tratamiento de los fisioterapeutas, especialmente para deportistas y personas activas. Estas terapias buscan estimular el proceso natural de curación del cuerpo, reduciendo el tiempo de recuperación y mejorando la reparación de los tejidos lesionados.

 

¿Qué son las terapias de regeneración celular?

Las terapias de regeneración celular son tratamientos avanzados que utilizan las propias células del cuerpo para promover la reparación y regeneración de tejidos dañados. Estas terapias se basan en la capacidad del cuerpo para auto-regenerarse, utilizando componentes biológicos como las plaquetas o las células madre para acelerar este proceso.

Las dos terapias más destacadas en la fisioterapia deportiva son:

  • Terapia con Plasma Rico en Plaquetas (PRP): Este tratamiento utiliza las plaquetas del propio paciente, que son una parte de la sangre encargada de la curación y regeneración celular. A través de un proceso de centrifugación, se extrae el plasma rico en plaquetas y se inyecta en el área lesionada para promover la regeneración de los tejidos.

  • Terapia de células madre: En esta técnica, se utilizan células madre, que tienen la capacidad de convertirse en diferentes tipos de células y tejidos. Estas células se extraen del propio cuerpo del paciente (generalmente de la médula ósea o tejido adiposo) y se inyectan en la zona afectada para estimular la regeneración de los tejidos lesionados.

Ambas terapias se están utilizando con mayor frecuencia en el ámbito deportivo debido a su capacidad para acelerar la recuperación de lesiones y mejorar la regeneración celular en los músculos, tendones, ligamentos y articulaciones.


¿Cómo funcionan las terapias de regeneración celular?

1. Terapia con Plasma Rico en Plaquetas (PRP)

El PRP se obtiene a partir de la sangre del propio paciente. La sangre se extrae y luego se centrifuga para separar los componentes, concentrando las plaquetas que contienen factores de crecimiento. Estas plaquetas se inyectan directamente en el área lesionada, donde liberan factores de crecimiento que estimulan la reparación celular, mejoran la vascularización y reducen la inflamación. Este proceso ayuda a acelerar la curación de lesiones como esguinces, tendinitis, desgarros musculares y lesiones articulares.

Los beneficios del PRP son los siguientes:

  • Reducción de la inflamación: Ayuda a disminuir la hinchazón y el dolor.

  • Aceleración de la curación: Estimula el proceso natural de curación de los tejidos, reduciendo el tiempo de recuperación.

  • Regeneración de tejidos: Los factores de crecimiento contenidos en las plaquetas promueven la regeneración de los tendones, músculos y ligamentos.

2. Terapia de Células Madre

La terapia con células madre implica el uso de células madre para regenerar tejidos dañados. Las células madre tienen la capacidad de transformarse en diferentes tipos de células, como las musculares, óseas o cartilaginosas, lo que las hace ideales para tratar una variedad de lesiones deportivas. Estas células se obtienen generalmente de la médula ósea o del tejido adiposo, y luego se inyectan en la zona lesionada para estimular la regeneración del tejido dañado.

Los beneficios de la terapia de células madre incluyen:

  • Regeneración celular rápida: Las células madre se convierten en el tipo de tejido necesario para reparar la lesión, como cartílago, tendón o músculo.

  • Mejora de la funcionalidad y flexibilidad: La regeneración del tejido dañado mejora la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones y músculos.

  • Reducción del dolor y la rigidez: Esta terapia ayuda a aliviar el dolor y mejorar la función, especialmente en lesiones crónicas o degenerativas.


¿En qué lesiones se utilizan las terapias de regeneración celular?

Las terapias de regeneración celular se utilizan en una amplia variedad de lesiones deportivas y problemas musculoesqueléticos. Algunas de las lesiones más comunes que se tratan con PRP y células madre incluyen:

  • Lesiones musculares: Desgarros, distensiones o lesiones en músculos que no responden bien a tratamientos convencionales.

  • Lesiones en tendones: Tendinitis, tendinosis y desgarros parciales en tendones, como los del hombro (rotador), codo (codo de tenista) o tobillo.

  • Lesiones articulares: Lesiones en ligamentos, cartílago o la cápsula articular, especialmente en las rodillas, caderas y tobillos.

  • Lesiones de ligamentos: Desgarros parciales o totales en ligamentos que requieren una regeneración acelerada.

  • Condiciones degenerativas: Enfermedades como la osteoartritis, donde los tejidos articulares se desgastan con el tiempo y necesitan regeneración.


Beneficios de las terapias de regeneración celular en fisioterapia deportiva

Las terapias de regeneración celular no solo aceleran la recuperación de lesiones, sino que también ofrecen una serie de beneficios adicionales que las hacen muy atractivas para los fisioterapeutas y deportistas:

  • Reducción del tiempo de recuperación: Al estimular la curación de los tejidos de manera más rápida, las terapias de regeneración celular reducen significativamente el tiempo necesario para recuperarse de lesiones.

  • Menos riesgo de complicaciones: Al utilizar las propias células del paciente, se reduce el riesgo de rechazo o efectos secundarios, lo que hace que estas terapias sean bastante seguras.

  • Recuperación más completa: Estas terapias no solo ayudan a curar las lesiones, sino que también pueden mejorar la calidad del tejido regenerado, lo que resulta en una recuperación más completa y funcional.

  • Aplicaciones en lesiones crónicas: La terapia de células madre y PRP ha demostrado ser especialmente eficaz en el tratamiento de lesiones crónicas, donde los tejidos no han sanado completamente con métodos convencionales.

  • Reducción del dolor a largo plazo: Al regenerar los tejidos dañados, se reduce la inflamación y el dolor, mejorando la calidad de vida de los pacientes.


Integración de las terapias de regeneración celular con la fisioterapia convencional

Las terapias de regeneración celular se están utilizando cada vez más junto con la fisioterapia convencional para maximizar los beneficios y acelerar la recuperación. Después de una sesión de PRP o células madre, los fisioterapeutas pueden trabajar en conjunto con el paciente para mejorar la movilidad, fortalecer los músculos afectados y restaurar la función general a través de ejercicios de rehabilitación. La combinación de ambas modalidades permite que el paciente reciba un tratamiento integral, abordando tanto la regeneración celular como la mejora funcional.


¿Para quién son adecuadas las terapias de regeneración celular?

Las terapias de regeneración celular son ideales para:

  • Atletas profesionales y amateurs que sufren de lesiones deportivas y desean acelerar su proceso de recuperación.

  • Personas con lesiones crónicas o problemas articulares degenerativos, como la osteoartritis.

  • Cualquier persona que haya experimentado una lesión traumática o que desee mejorar su recuperación postquirúrgica.

  • Pacientes que no han respondido a otros tratamientos convencionales, como reposo o terapia física.


Artículo revisado por: Antonio González Gálvez, Fisioterapeuta.

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Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.