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Fisioterapia para la salud mental: La conexión entre el movimiento, la terapia manual y el bienestar emocional
Descubre cómo la fisioterapia puede mejorar la salud mental a través del movimiento, la tereapia manual y técnicas específicas para reducir la ansiedad y la depresión.

La salud mental es un componente esencial de nuestro bienestar general, y cada vez hay más evidencia de que el cuerpo y la mente están profundamente interconectados. La fisioterapia, tradicionalmente asociada con la rehabilitación física, está emergiendo como una herramienta poderosa en el tratamiento de trastornos como la ansiedad y la depresión. A través del movimiento, la terapia manual y técnicas específicas, los fisioterapeutas pueden ayudar a mejorar la salud emocional de sus pacientes.


La relación entre el movimiento y la salud mental

El ejercicio y la actividad física han demostrado ser efectivos para reducir los síntomas de la ansiedad y la depresión. La fisioterapia, al incluir programas de movimiento adaptados a cada persona, ofrece una vía segura y estructurada para mejorar la salud mental. Algunos de los mecanismos por los cuales el movimiento impacta el bienestar emocional incluyen:

  • Liberación de endorfinas: La actividad física estimula la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, esenciales para regular el estado de ánimo.

  • Reducción del estrés: El ejercicio ayuda a disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, promoviendo un estado de relajación.

  • Mejora del sueño: La actividad física favorece un mejor descanso, reduciendo los problemas de insomnio asociados a la ansiedad y la depresión.

  • Aumento de la autoestima: Lograr objetivos físicos y mejorar la movilidad refuerzan la confianza en uno mismo.


Terapia manual y su impacto en el bienestar emocional

La terapia manual, una de las herramientas clave de la fisioterapia, también desempeña un papel crucial en la salud mental. Técnicas como el masaje terapéutico, la movilización articular y la liberación miofascial pueden tener efectos positivos en la ansiedad y la depresión debido a:

  • Activación del sistema nervioso parasimpático: La terapia manual puede inducir un estado de relajación profunda, reduciendo la respuesta de lucha o huida que caracteriza a la ansiedad.

  • Reducción de la tensión muscular: Muchas personas con ansiedad o depresión presentan tensiones en el cuello, hombros y espalda, lo que agrava su malestar emocional.

  • Aumento de la conciencia corporal: Sentir y comprender el cuerpo a través del tacto y el movimiento puede ayudar a las personas a conectar mejor con sus emociones.


Técnicas específicas de fisioterapia para la salud mental

Existen diversas intervenciones que los fisioterapeutas pueden aplicar para mejorar la salud mental de sus pacientes:

Ejercicio Terapéutico

  • Ejercicios aeróbicos: Caminatas, natación o ciclismo pueden mejorar la función cognitiva y el estado de ánimo.

  • Ejercicios de fortalecimiento: Levantar pesas o trabajar con resistencia puede reducir los síntomas depresivos al mejorar la autoconfianza y la resiliencia física.

  • Movilidad y estiramientos: Técnicas de movilidad articular y estiramientos ayudan a reducir la rigidez corporal asociada con la ansiedad.


Terapia manual y liberación miofascial

  • Masaje terapéutico: Reduce la tensión y promueve la relajación.

  • Liberación miofascial: Ayuda a desbloquear puntos de tensión que pueden generar malestar emocional.

  • Técnicas de respiración y relajación: Combinadas con la terapia manual, pueden ser una estrategia efectiva para controlar la ansiedad.


Reeducación postural y conciencia corporal

  • Método Pilates: Mejora la postura y la conexión mente-cuerpo.

  • Ejercicios de propiocepción: Ayudan a mejorar la estabilidad y la autoconfianza en el movimiento.

  • Mindfulness en movimiento: Enfocarse en cada movimiento con atención plena ayuda a reducir los pensamientos negativos.

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Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.