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Los 5 disruptores endocrinos a evitar
Descubre cómo estos agentes pueden desequilibrar tus hormonas y aprende estrategias prácticas para proteger tu salud. ¡Información vital para un bienestar óptimo!

El avance imparable de la tecnología ha permitido que hoy en día podamos disfrutar de una vida más cómoda en comparación con nuestros antepasados. Eso sí, esto ha provocado que aumente nuestra exposición a tóxicos y la presencia de estos en el planeta también ha aumentado. Algunos tóxicos como los disruptores endocrinos, de los que ya empezamos a tener conocimiento en la década de los 90, han demostrado su importancia y su vinculación a varias patologías.

Los disruptores endocrinos de los que estamos hablando, pueden afectar a los hijos de las madres expuestas a ellos. Dentro del útero, también aquellos tóxicos a los que esté expuesta la madre, pueden repercutir sobre el hijo y, obviamente, lo que creamos los humanos en forma de cremas solares, aerosoles, tejidos, plásticos… regresa a la naturaleza con efectos devastadores para el medio ambiente.

Algunos ejemplos de estos terribles efectos negativos son la reducción en la fertilidad, cambios en el desarrollo neurológico, y la reducción en la calidad del esperma. Además, se han detectado alteraciones del crecimiento, disminución del éxito reproductivo y alteraciones o retrasos en el desarrollo en fauna salvaje.

¿Qué es un disruptor endocrino?

Los disruptores son sustancias químicas exógenas que tienen efectos adversos para la salud de un organismo intacto y para su descendencia, como consecuencia de cambios en la función endocrina. En este artículo post hemos querido seleccionar 5 de los disruptores más frecuentes a los que podemos estar expuesto sin conocerlo.

Bisfenol A (BPA)

Este compuesto tiene propiedades estrogénicas, y es uno de los disruptores endocrinos que más preocupan para la salud humana, formando parte de materiales en contacto con alimentos. En condiciones determinadas, pero no inusuales, puede transferirse al alimento y ser ingerido. A nivel molecular interactúa con numerosos receptores celulares (estrogénicos, androgénicos, glucocorticoideos) e interfiere en el eje tiroideo. La mayoría de los estudios sobre sus efectos proceden de modelos animales, pero sugieren alteraciones metabólicas, alteraciones en el neurodesarrollo y el comportamiento, en la memoria, y en la capacidad reproductiva. Además, produce daño ocular, y puede producir irritación a nivel respiratorio y reacciones alérgicas cutáneas.

En la actualidad, el uso de Bisfenol A en la UE para materiales en contacto con los alimentos está permitido siempre que no traspase al alimento más de 0.05mg/kg; y está prohibido por completo para su utilización en recipientes alimentarios destinados a niños menores de 3 años. Francia, sin embargo, ha prohibido su uso en cualquier utensilio, envoltorio y recipiente alimentario.

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria está reevaluando los riesgos para la salud humana del empleo BPA en materiales en contacto con alimentos, con expectativas de concluir el análisis entre finales de 2021 y principios de 2022.

Parabenos

Los parabenos son químicos empleados como preservantes en multitud de productos, tanto alimenticios como cosméticos. Se ha demostrado su actividad antiandrogénica y estrogénica, y los estudios en humanos muestran que la exposición a estos es muy frecuente y algunos pueden atravesar la placenta, encontrándose en el líquido amniótico. Existen pocos estudios en humanos sobre sus efectos, pero se han sugerido efectos en el crecimiento posnatal de los niños, y relaciones entre el metilparabeno y el butilparabeno durante el embarazo y cambios a nivel de las hormonas reproductivas y tiroideas.

Actualmente hay algunos parabenos cuyo uso general en cosmética está prohibido, como el isopropilparabeno y el isobutilparabeno, y otros como el butilparabeno y el propilparabeno no pueden ser utilizados en productos para el cuidado del área del pañal en menores de 3 años. Otros parabenos tienen sus niveles de concentración limitados, no pudiendo superar el contenido total de parabenos el 0.4% sobre el producto final si se trata de solo un parabeno, o el 0.8% para la mezcla de varios de ellos.

Ftalatos

Los ftalatos son compuestos sobre todo empleados para hacer los plásticos más maleables. Estos no quedan completamente adheridos a la matriz plástica, por lo que pueden filtrarse o transferirse fácilmente a otros sustratos. Se pueden encontrar en numerosísimos productos como juguetes, calzado, productos sanitarios como catéteres y bolsas de sueroterapia o transfusionales, productos farmacéuticos, perfumes y productos de higiene personal, pinturas, tintas, adhesivos, materiales de construcción, componentes de automóviles, embalajes de alimentos, detergentes…

Aunque no se sabe a ciencia cierta cómo entran los ftalatos en la cadena alimentaria, parte de la exposición humana se cree que pueda venir de los materiales en contacto con los alimentos.

Se han detectado numerosos efectos adversos en la salud relacionados con algunos ftalatos. El di(2-etilhexil) ftalato (DEHP) actuaría mediante la interacción con diversos receptores celulares, pudiendo producir efectos antiandrogénicos y en el eje tiroideo evitando la entrada de la hormona tiroidea en las células o su distribución, y los efectos se han detectado con la exposición tanto prenatal como durante la infancia. Además, tanto estudios en animales como epidemiológicos han relacionado el DEHP con el desarrollo de neurotoxicidad, y un estudio prospectivo relacionó la exposición repetida a DEHP durante el embarazo y su concentración con el aumento del riesgo de partos pretérmino. En cuanto al dibutilftalato (DBP), un estudio reciente ha reportado una posible disrupción del eje tiroideo en hombres tras su exposición.

Algunos de los ftalatos han sido ya clasificados como disruptores endocrinos, por lo que su uso en productos cosméticos, artículos para el cuidado de niños y en algunos juguetes está prohibido en la UE, y se han establecido límites máximos de migración y especificaciones de uso en materiales en contacto con los alimentos.

Benzofenona-3 (oxibenzona)

A este compuesto, según el centro para el control de enfermedades de Estados Unidos, está expuesto el 96,8% de su población. ¿Cómo puede ser? Fácil. La benzofenona-3 es un filtro solar químico (orgánico) presente, por tanto, en cremas solares y otros cosméticos que incluyen la protección solar entre sus propiedades (bálsamo labial, maquillaje…) desde 1978. Además, por sus propiedades también se añade a algunos productos para preservarlos del daño de la luz del sol (perfumes, champús) y a plásticos para proteger el contenido del envase.

Los estudios muestran que la oxibenzona puede tener un impacto negativo sobre el sistema endocrino de los humanos y de otros organismos. In vitro, la oxibenzona tiene propiedades antiandrogénicas, efectos pro estrogénicos y antiestrogénicos e incrementa el cáncer de mama. In vivo, se estima que se absorbe un 1-2% (en algunos estudios hasta el 10%) a través de la piel y se ha identificado en orina, suero y leche materna.

Algo aún más preocupante es el impacto negativo que tiene este compuesto sobre la salud planetaria, otro motivo por el que debemos evitarlo y cambiarlo por otras medidas. Se ha identificado su presencia en aguas de todo el mundo siendo el filtro químico más frecuente.

Además, los sistemas habituales de depuración de aguas no funcionan para estos filtros lo que agrava el problema. Actualmente, la oxibenzona se señala como una de las responsables de la degradación de los corales por lo que Hawái ha restringido su uso.

Triclosán (TCS)

Los productos químicos microbianos se inventaron en 1900 y desde entonces su presencia en la vida de los seres humanos ha aumentado de forma exponencial hasta que a día de hoy todos nosotros hemos tenido y algunos siguen teniendo en sus hogares estos compuestos.

Concretamente el triclosán, se inventó para uso hospitalario en 1972 pero posteriormente se ha agregado a numerosos productos personales: jabones, pasta de dientes, desinfectantes para manos y enjuagues bucales. Curiosamente, en 2015 se hizo un estudio y resultó que no se vio que un jabón por tener triclosán limpiara más que el propio jabón.

Además, su uso provoca resistencia bacteriana que a día de hoy tanto tememos y que son un problema sanitario grave. Se han encontrado niveles de triclosán en personas de todo el mundo, en muestras como sangre, piel, orina, cordón umbilical… pero también en animales como delfines, salmones y lombrices, entre otros.

Los efectos nocivos sobre la salud del triclosán que los estudios epidemiológicos hacen sospechar son asma, alergias y fotosensibilizantes, alteración del funcionamiento de la tiroides, disminución de la fertilidad, recién nacidos de bajo peso y disminución del funcionamiento del sistema inmune.

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Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.

En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.

Qué significan los dos números de la tensión

La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):

Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.

Clasificación actual de la tensión arterial en adultos

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:

CategoríaMáxima (sistólica)Mínima (diastólica)
No elevadaMenos de 120ymenos de 70
Elevada120 a 139o70 a 89
Hipertensión140 o máso90 o más

La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.

Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.

Tabla de tensión arterial normal por edad

Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:

EdadQué se considera adecuadoA tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)Depende de la edad, el sexo y la estaturaSe valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)Por debajo de 120/70A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 añosPor debajo de 120/70Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 añosPor debajo de 120/70La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 añosPor debajo de 120/70La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágilesObjetivo individualizadoEl médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.

Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.

¿Por qué sube la tensión con la edad?

Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.

Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.

Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.

¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?

De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.

Si te mareas al ponerte de pie, te interesa leer nuestro artículo sobre la hipotensión ortostática, y si la tienes baja a menudo, esta guía sobre la tensión arterial baja.

Cómo tomarse la tensión correctamente en casa

Una mala técnica puede subir la cifra varios puntos. Sigue estos pasos:

  1. Prepárate. No tomes café, no fumes ni hagas ejercicio en los 30 minutos previos, y ve al baño antes.
  2. Siéntate bien. Espalda apoyada, pies en el suelo sin cruzar las piernas, y descansa 5 minutos en silencio.
  3. Coloca el manguito. Sobre la piel, en la parte superior del brazo, a la altura del corazón y con el brazo apoyado en una mesa.
  4. Toma dos o tres medidas. Deja un minuto entre cada una y apunta la media.
  5. Repite varios días. Lo ideal es medir por la mañana y por la noche durante una semana antes de ir a consulta.

Usa un tensiómetro de brazo validado clínicamente. Los de muñeca son menos fiables.

Cómo mantener la tensión en valores saludables

Si ya tienes la tensión alta y buscas medidas concretas, tenemos guías específicas para bajar la tensión de forma natural y para bajar la tensión mínima.

Cuándo consultar con un profesional

Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión es normal a los 60 años?

La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.

¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?

Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.

¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?

Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.

¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?

Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.

¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?

Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.

Cuida tu salud cardiovascular con Xalus

En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.