Explorando los fundamentos y beneficios de Pilates como un enfoque holístico para la salud física y mental.
Pilates se puede considerar una forma de ejercicio diseñado sobre todo para estirar, fortalecer y equilibrar nuestro cuerpo. Practicando de forma repetitiva y sistemática una serie de ejercicios específicos, a la vez que seguimos una serie de patrones de respiración, el Método Pilates ha demostrado ser realmente útil y poseer un gran valor no solo para las personas que buscan estar en forma y adquirir una buena condición física, sino también como un importante complemento para la rehabilitación física de todo tipo.
Como hemos dicho en el título de este post, el Método Pilates es más que un ejercicio. Se trata de realizar de forma sistemática una serie de movimientos controlados, especialmente diseñados para el cuerpo y la mente, que se realizan sobre una colchoneta en su forma clásica o mediante aparatos especialmente concebidos para ello, en el más moderno Pilates con Máquinas, del que hablaremos en el siguiente post.
Dónde nace el Método Pilates
El nombre de este innovador sistema de ejercicios cuerpo-mente se debe a su creador, Joseph Pilates, que transformé drásticamente la forma en que nuestro cuerpo se ve, se siente y actúa. Bien realizado y tras meses de práctica, aumenta la fuerza del deportista sin exceso de volumen muscular, creando un cuerpo fino, elegante y armónico con los muslos delgados y el abdomen liso. Mediante su práctica conocemos mejor nuestro cuerpo, mejoramos nuestra educación postural y conseguimos movernos de forma más ágil, suave y elegante. Pero no solo mejora la flexibilidad, agilidad y economía de movimientos, sino que también nos ayudará a aliviar el dolor de espalda, así como otras enfermedades y patologías musculares.
En lugar de realizar muchas repeticiones de cada ejercicio, tal y como se hace en la práctica de la musculación clásica, el Método Pilates realiza un menor número de movimientos más precisos, lo que requiere un control adecuado de la forma en que lo realizamos. Se centra en la ejercitación central del denominado “powerhouse”: el abdomen, parte baja de la espalda, glúteos y los muslos.
Esta parte central de nuestro cuerpo, bien utilizada y estabilizada, permite que el resto del cuerpo se mueva libremente, y como la mente está obligada a colaborar con el cuerpo en un grado de concentración elevado para realizar los movimientos de forma correcta, esta experimenta una nueva conciencia de la función muscular y el control del cuerpo.
Muchos profesionales de la danza, acróbatas y gimnastas alaban los beneficios del Método Pilates. Los deportistas de élite lo utilizan habitualmente para mejorar la fuerza de su musculatura, la flexibilidad de sus articulaciones, y prevenir futuras lesiones.
Pero estos no son todos los beneficios del Método Pilates
Como cualquier tipo de ejercicio, ayuda a aumentar el metabolismo, promueve el control de la respiración y mejora la función circulatoria, la densidad ósea y el tono muscular. Sin embargo, a diferencia de otras formas de ejercicio más comunes, Pilates equilibra las asimetrías musculares, optimiza tu silueta del deportista y mejora el equilibrio, la coordinación y el control de la respiración. Lo que lo convierte en una forma de ejercicio super completa.
Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.
En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.
Qué significan los dos números de la tensión
La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):
Tensión sistólica o "máxima": la presión en las arterias cuando el corazón se contrae. Es el primer número.
Tensión diastólica o "mínima": la presión cuando el corazón se relaja entre latido y latido. Es el segundo número.
Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.
Clasificación actual de la tensión arterial en adultos
La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:
Categoría
Máxima (sistólica)
Mínima (diastólica)
No elevada
Menos de 120
y
menos de 70
Elevada
120 a 139
o
70 a 89
Hipertensión
140 o más
o
90 o más
La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.
Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.
Tabla de tensión arterial normal por edad
Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:
Edad
Qué se considera adecuado
A tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)
Depende de la edad, el sexo y la estatura
Se valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)
Por debajo de 120/70
A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 años
Por debajo de 120/70
Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 años
Por debajo de 120/70
La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 años
Por debajo de 120/70
La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágiles
Objetivo individualizado
El médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.
Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.
¿Por qué sube la tensión con la edad?
Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.
Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.
Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.
¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?
De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.
Si en consulta aparece 140/90 o más en varias ocasiones.
Si tienes la tensión "elevada" (120-139 / 70-89) y además diabetes, colesterol alto, enfermedad renal o antecedentes familiares cardiovasculares.
Si tienes tensión baja con mareos o desmayos frecuentes.
Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.
Preguntas frecuentes
¿Qué tensión es normal a los 60 años?
La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.
¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?
Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.
¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?
Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.
¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?
Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.
¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?
Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.
Cuida tu salud cardiovascular con Xalus
En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.