Cuida tu bienestar físico y emocional estas fiestas
Descubre cómo la medicina integral y la fisioterapia pueden ayudarte a mantener el equilibrio físico y emocional durante la temporada navideña.
La Navidad es una época de alegría, reflexión y reconexión. Pero también puede traer consigo estrés, desajustes en nuestra rutina y el riesgo de descuidar nuestra salud integral. Desde el enfoque de la medicina integral y la fisioterapia, queremos ofrecerte consejos prácticos para mantener el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu durante estas fiestas.
Cómo el estrés navideño impacta tu salud integral
La planificación de celebraciones, compras y desplazamientos puede generar tensiones no solo musculares, sino también emocionales. Esto puede manifestarse como dolores en el cuello, hombros o espalda, además de sensación de ansiedad.
Consejo: Integra prácticas de relajación como la meditación o la respiración consciente. Dedica unos minutos al día para realizar estiramientos suaves y técnicas de mindfulness que te ayuden a desconectar y aliviar la tensión acumulada.
El cuidado del cuerpo durante las fiestas
Las largas horas de pie en la cocina, las compras interminables y el cargar bolsas pesadas pueden afectar la postura y causar molestias en la columna y las extremidades.
Consejo: Combina fisioterapia preventiva con un enfoque integral. Por ejemplo, haz pausas activas durante tus tareas, aplica aceites esenciales relajantes en las zonas tensas y consulta a tu fisioterapeuta si sientes molestias persistentes.
Actividad física para el bienestar global
La actividad física no solo beneficia tu cuerpo, sino también tu mente. Durante la Navidad, es fácil caer en el sedentarismo por las bajas temperaturas y la rutina festiva.
Consejo: Mantén el movimiento integrando pequeñas actividades diarias. Puedes salir a caminar con tu familia, participar en juegos al aire libre o realizar una sesión corta de yoga o pilates. Estas prácticas combinan el cuidado muscular con la armonía mental.
Prevención de lesiones en actividades navideñas
Las actividades como patinar, decorar el árbol o cargar adornos pueden incrementar el riesgo de lesiones. Una postura incorrecta o movimientos bruscos pueden derivar en esguinces o contracturas.
Consejo: Antes de cualquier esfuerzo físico, realiza un calentamiento adecuado. Consulta con tu fisioterapeuta sobre ejercicios específicos para fortalecer áreas propensas a lesiones. Además, incorpora alimentos antiinflamatorios como nueces, jengibre y cúrcuma en tu dieta para ayudar a la recuperación muscular.
El frío y su impacto en tu salud integral
El invierno puede afectar tanto la salud física como la emocional. Las bajas temperaturas agravan problemas musculares y articulares, como la artrosis, y pueden reducir los niveles de energía.
Consejo: Mantén el cuerpo caliente con ropa adecuada y aplica calor local en zonas propensas a la rigidez. Complementa con infusiones calientes que aporten confort y bienestar, como té de manzanilla o jengibre.
Nutrición para el cuerpo y la mente
La alimentación es clave para mantener un equilibrio integral durante las fiestas. Los excesos en comida y bebida pueden generar inflamación y sensación de pesadez.
Consejo: Opta por comidas balanceadas que incluyan alimentos ricos en antioxidantes, como frutas y verduras de temporada. También es importante mantenerse hidratado y limitar el consumo de azúcares refinados.
Descanso y recuperación integral
El descanso es fundamental para la regeneración celular y el equilibrio emocional. Las noches largas y el ritmo acelerado de las fiestas pueden alterar el sueño.
Consejo: Crea una rutina nocturna relajante con ejercicios de respiración profunda y un ambiente tranquilo. Si sientes que tus músculos están sobrecargados, prueba automasajes con aceites esenciales o consulta a tu fisioterapeuta para una sesión de descarga.
Consulta profesional: Un regalo para tu salud
La medicina integral y la fisioterapia se complementan para ofrecer un enfoque holístico del bienestar. Si durante estas fiestas sientes molestias físicas o necesitas un equilibrio emocional, no dudes en acudir a un profesional.
Estas fiestas, regálate salud y bienestar. Recuerda que tu cuerpo y mente son el mejor regalo que puedes cuidar. Desde nuestro centro de medicina integral y fisioterapia, te deseamos una Navidad llena de paz, armonía y salud.
Te has tomado la tensión, ves dos números y la duda es inmediata: ¿esto es normal para mi edad? Es una de las preguntas más habituales en consulta, y la respuesta sorprende a mucha gente: en adultos, la tensión "normal" no aumenta con los años. Lo que cambia con la edad es lo frecuente que es tenerla alta y cómo se ajusta el tratamiento.
En este artículo tienes la tabla de valores según la edad, la clasificación actual de la Sociedad Europea de Cardiología, cómo medirte bien en casa y cuándo conviene consultar.
Qué significan los dos números de la tensión
La tensión arterial (o presión arterial) se expresa con dos cifras en milímetros de mercurio (mmHg):
Tensión sistólica o "máxima": la presión en las arterias cuando el corazón se contrae. Es el primer número.
Tensión diastólica o "mínima": la presión cuando el corazón se relaja entre latido y latido. Es el segundo número.
Por ejemplo, 125/78 significa 125 de máxima y 78 de mínima. Basta con que una de las dos esté por encima del límite para que la tensión se considere elevada.
Clasificación actual de la tensión arterial en adultos
La guía de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024, la referencia que se sigue en España, simplificó la clasificación en tres categorías para medidas tomadas en consulta:
Categoría
Máxima (sistólica)
Mínima (diastólica)
No elevada
Menos de 120
y
menos de 70
Elevada
120 a 139
o
70 a 89
Hipertensión
140 o más
o
90 o más
La categoría "elevada" es la novedad importante. No significa que estés enfermo, sino que el riesgo cardiovascular empieza a subir y es el momento ideal para cambiar hábitos. Según tu riesgo global, el médico valorará si además necesitas tratamiento.
Si te mides en casa, los valores suelen salir algo más bajos que en consulta. Por eso, en casa se habla de hipertensión a partir de 135/85 de media.
Tabla de tensión arterial normal por edad
Esta es la tabla orientativa que más se consulta. Fíjate en que, a partir de la edad adulta, los valores de referencia son los mismos:
Edad
Qué se considera adecuado
A tener en cuenta
Niños (hasta 15 años)
Depende de la edad, el sexo y la estatura
Se valora con tablas de percentiles pediátricas. Una cifra de adulto no sirve para un niño: consulta con el pediatra.
Adolescentes (16-17 años)
Por debajo de 120/70
A partir de los 16 años se aplican ya los criterios de adulto.
Adultos de 18 a 39 años
Por debajo de 120/70
Es la franja en la que más se infravalora la tensión alta, porque rara vez da síntomas.
Adultos de 40 a 64 años
Por debajo de 120/70
La hipertensión se vuelve mucho más frecuente. Conviene medirla al menos una vez al año.
Mayores de 65 a 84 años
Por debajo de 120/70
La máxima tiende a subir por la rigidez de las arterias, pero eso es frecuente, no "normal". Si hay tratamiento, el objetivo habitual de máxima es 120-129 si se tolera bien.
85 años o más, o personas frágiles
Objetivo individualizado
El médico puede fijar objetivos menos estrictos para evitar mareos, caídas o efectos secundarios.
Tabla orientativa basada en las guías europeas vigentes. No sustituye la valoración de tu médico.
¿Por qué sube la tensión con la edad?
Con los años, las arterias pierden elasticidad y se vuelven más rígidas. El corazón tiene que empujar la sangre con más fuerza, y eso eleva sobre todo la tensión máxima. En personas mayores es habitual encontrar la máxima alta con la mínima normal o incluso baja.
Que sea habitual no significa que haya que aceptarlo: la tensión alta mantenida en el tiempo daña el corazón, el cerebro, los riñones y la vista, tengas la edad que tengas.
Otros factores que la elevan son el sedentarismo, el exceso de sal, el sobrepeso, el alcohol, el tabaco, el estrés crónico y dormir mal.
¿Y la tensión baja? ¿Qué cifra es demasiado baja?
De forma general se habla de tensión baja (hipotensión) cuando está por debajo de 90/60. Muchas personas jóvenes y deportistas la tienen así sin ningún problema. Solo preocupa si aparecen síntomas como mareo, visión borrosa, cansancio intenso o desmayos.
Si en consulta aparece 140/90 o más en varias ocasiones.
Si tienes la tensión "elevada" (120-139 / 70-89) y además diabetes, colesterol alto, enfermedad renal o antecedentes familiares cardiovasculares.
Si tienes tensión baja con mareos o desmayos frecuentes.
Acude a urgencias o llama al 112 si la tensión está en 180/120 o más y además tienes dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo.
Preguntas frecuentes
¿Qué tensión es normal a los 60 años?
La misma que en cualquier adulto: por debajo de 120/70 se considera no elevada. Entre 120-139 de máxima o 70-89 de mínima es tensión elevada, y a partir de 140/90, hipertensión.
¿Es normal tener 140 de tensión a los 70 años?
Es frecuente, pero no es lo recomendable. Una máxima de 140 o más en varias mediciones se considera hipertensión y conviene revisarla con el médico, que adaptará el objetivo a tu estado de salud.
¿Qué es más importante, la máxima o la mínima?
Las dos importan. A partir de los 50 años, la máxima suele predecir mejor el riesgo cardiovascular, pero una mínima alta también debe controlarse.
¿Por qué me sale más alta en el médico que en casa?
Es el llamado "efecto bata blanca": los nervios de la consulta suben la tensión. Por eso las mediciones en casa, bien hechas, son tan útiles para el diagnóstico.
¿A qué hora es mejor tomarse la tensión?
Por la mañana, antes de desayunar y de tomar medicación, y por la noche, antes de cenar. Mide siempre a horas parecidas para poder comparar.
Cuida tu salud cardiovascular con Xalus
En Xalus te ayudamos a mejorar los hábitos que influyen en tu tensión: ejercicio adaptado, control del estrés y un seguimiento profesional. Si tienes dudas sobre tus cifras o quieres empezar a moverte con seguridad, pide tu cita y te asesoramos.